«Abierto por obras» o cómo hacer transparente y participativa la compleja restauración del Salvador

Por  11:44 h.

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Durante toda su vida Juan Garrido Mesa afrontó grandes responsabilidades pero fue la restauración de la Iglesia del Salvador, su misión durante los últimos cuatro años, la que le ha dado más protagonismo y fama, muy merecida por su eficacia, en la sociedad sevillana.
Desgraciadamente Garrido Mesa no podrá asistir el 2 de marzo de 2008 a la apertura del templo a los sevillanos,cinco años después de su cierre al público, pero su legado lo disfrutará la ciudad que sabe que sin su trabajo, en el que ha estado asesorado por Fernando Mendoza y Joaquín Moeckel, la restauración no se habría realizado en ese tiempo récord, dada la envergadura de los problemas del edificio y de la riqueza de los restos arqueológicos encontrados en ese templo utilizado por varias religiones y que ahora será el segundo de la archidiócesis.
Su actitud nada más ser nombrado delegado episcopal, fue muy positiva, señaló que no estaba desanimado y que el valor de la iglesia merecía que se hiciese todo por ella. Supo aunar en la restauración la implicación de las administraciones públicas y de la iniciativa privada, incluido a empresas y particulares que ya había impulsado Moeckel.
Juan Garrido acuñó la frase «abierto por obras» para que todos los ciudadanos pudieran visitar la restauración del Salvador y se implicaran en ella. Las visitas han sido un total éxito y miles de sevillanos contemplaron los trabajos y hallazgos del templo. También potenció los cuadernos de obras del Salvador y la cubierta del patio de los Naranjos como espacio cultural.