DOCUMENTAL

«Las raíces de la Semana Santa»: los barrios, la nueva realidad social

ABC publica el segundo capítulo del documental «Las raíces de la Semana Santa», dedicado a las nuevas cofradías

Por  1:35 h.

Que los barrios son la nueva realidad de la Semana Santa es algo innegable. Es allí donde está la tarea social y evangelizadora y es por eso por lo que el Gran Poder irá en 2020 a celebrar su cuarto centenario a aquellas zonas más deprimidas de la ciudad, en las barriadas donde aún no hay cofradías. Por eso, tras la «unción sagrada» de las imágenes, los barrios se establecen como el segundo capítulo de la serie documental que Pasión en Sevilla viene publicando semanalmente, bajo el nombre de «Las raíces de la Semana Santa». El pasado lunes, precisamente, fue una imagen de las periferias, el Cautivo de Torreblanca, el protagonista del Vía Crucis de las Cofradías de Sevilla, simbolizando que son estas hermandades las que están asumiendo el papel que antaño tenían las cofradías del casco histórico.

«Esto contrasta con algunas de las visiones de ciertos sevillanos que consideran que Sevilla no va más allá de la Puerta de Carmona, el Arco de la Macarena y de la Puerta de Triana. Pero no es verdad, la mayoría de los sevillanos viven fuera de lo que es la parte de la ciudad intramuros, y muy difícilmente se podría entender la Semana Santa de Sevilla sin la cofradía del Tiro de Línea, la de Nervión, la del Cerro, el Polígono de San Pablo o las que incluso no pueden ir a la Catedral como la de Torreblanca o Pino Montano», afirma Isidoro Moreno, catedrático de Antropología Social de la Universidad de Sevilla.

Pero, ¿cuál es el origen de las cofradías de barrio? Hasta finales del siglo XVIII la estructura de la Semana Santa estaba basada en los grupos étnicos, las clases sociales o los gremios. Sin embargo, como explica Isidoro Moreno, «cuando la Semana Santa renace a mitad del XIX, la sociedad ya es otra y la ciudad también es otra. Entonces, las cofradías que se habían mantenido aunque con una vida muy tenue u otras que empiezan a aparecer, lo hacen bajo otro esquema basado en los barrios». De esta manera, surge una especie de «dualidad de cofradías que sí siguen siendo características de estratos medios y altos de la ciudad (situadas en el Centro geográfico y simbólico), y otras cofradías, la mayoría de ellas (aún en el XIX de las murallas hacia dentro), que tienen unas características muy en relación con la gente de las collaciones, que se convierten en barrios populares», comenta el profesor.

Ya a partir de los años 50, cuando la ciudad comienza a extenderse geográficamente con el éxodo de las gentes de Triana o San Bernardo a los polígonos por la ruina de sus casas y corrales de vecinos, cuando con el tiempo van creando nuevas cofradías en aquellos lugares. Isidoro Moreno explica que actualmente, «ya en el siglo XXI, son los barrios más alejados como el Cerro o el Polígono de San Pablo, que hace varias décadas nadie hubiera pensado que pudieran llegar a la Catedral los que reafirman en la idea de que la Semana Santa sigue siendo un hecho social total, como definen los antropólogos y sociólogos a algo que afecta a una gran cantidad de habitantes y de territorio».

La obra social

Las cofradías, como instituciones que vertebran también a la sociedad, juegan ahora un papel muy importante en esos barrios alejados del Centro. El hermano mayor del Gran Poder, Félix Ríos, repasa los orígenes de la Bolsa de Caridad de la hermandad, pionera en las hermandades de Sevilla, como algo que se crea, en 1953, para ayudar a un pueblo «empobrecido por dos posguerras, focalizando la ayuda en la clase media vergonzante, un estrato que sufría una crisis económica y no tenía adónde acudir». Y es ahora, en los albores de la segunda década del siglo XXI, cuando de nuevo cobra fuerza esa idea original del Gran Poder, al que se le suma un nuevo tipo de pobreza: la espiritual. Entra en juego entonces, lo que se denomina como «unción sagrada» de las imágenes y la asistencia económica y espiritual a los barrios, para explicar el porqué del traslado del Señor a las zonas desfavorecidas de Sevilla en 2020.