La salida de la Mortaja en 2018.
La salida de la Mortaja en 2018.

Los gustos y los disgustos de la Semana Santa

Las luces y las sombras de una semana mágica

Por  1:13 h.

Cada uno vive su Semana Santa de una manera muy particular. Tranquila, ajetreada, mezclándola con el trabajo o cogiendo vacaciones para cansarse de andar por la ciudad buscando cofradías. Hay momentos para todo. Extraordinarios, malos y regulares.

Si por algo se ha caracterizado la Semana Santa de 2018 es por las dudas en los meteorológico y por el acierto casi exacto de las previsiones. Domingo, Madrugada y Viernes Santo estuvieron llenos de dudas y los partes se equivocaron muy poquito.

Además del acierto en lo meteorológico, y entrando en lo meramente cofradiero, la Semana dejó varios momentos para enmarcar que no están relacionados directamente con los pasos, ni el andar, ni la música ni nada por el estilo. Ese instante está lleno de amor y tradición, dos aspectos fundamentales para que esta fiesta se mantenga viva.

La familia de la calle Castilla

En la salida de La O, la cofradía por excelencia de la familia Ariza, se vivió un momento entrañable. Tras una par de levantás excelentes y una salida perfecta llena de emoción, Rafa y Pedro Ariza se encontraban delante del palio, mandando como siempre, con sus dos hijos, también Rafa y Pedro, perfectamente ataviados, con cara de inocencia y simplemente mirando y atentos a lo que sus padres mandaban. En un momento determinado, cuando el paso estaba casi listo para salir de frente entre los naranjos de la calle Castilla, Pedro (hijo) estaba mirando embobado a su Virgen y su padre se acercó y le dio un beso en la mejilla mientras el palio metía cintura antes de arrancar. ¡Qué ternura y qué fortuna!.

El Nazareno de la O cruzando el puente de Triana / JAVIER COMAS

El Nazareno de la O cruzando el puente de Triana / JAVIER COMAS

La falta de solidaridad en la calle Pureza

No tiene sentido estar más de 12 horas acampado en una calle tomando las aceras para que salga una cofradía. No es lógico quejarse porque el de al lado monta un campamento y te quita sitio y tú impedir el paso para que alguien se ponga pegado a la pared donde hay un hueco libre. La falta de solidaridad, en la calle Pureza fue palpable. Esta cuestión se puede aplicar en otros muchos puntos de la ciudad. Por otro lado, el trato de la hermandad fue extraordinario con la prensa.

La entrada del Buen Fin

Mejoría tremenda de los dos pasos de la hermandad del Miércoles Santo, sobre todo del palio. La familia Ariza ha sabido reconvertir el andar de los dos pasos y poco a poco están encontrando su identidad. En la entrada sucedieron varias cosas. La elegancia del Cristo y el buen hacer del palio para superar las dos puertas desalineadas. Además, el trato de la hermandad hacia el que escribe fue excelente, poniendo facilidades y sin buscar problemas ni protagonismos por llevar una medalla en el pecho. En la calle Orfila algunas personas deberían aprender lo mismo.

Salida de la Mortaja / MJ LÓPEZ OLMEDO

Salida de la Mortaja / MJ LÓPEZ OLMEDO

La foto de la Catedral el Viernes Santo

Aunque fue por poco tiempo y porque la lluvia apareció, en el interior de la Catedral coincidieron dos cofradías llenas de solera: La Mortaja y Montserrat. Fue una de esas estampas que quedarán para el recuerdo. Ver a los músicos de Tres Caídas y Tejera sentados junto a los nazarenos de ambas corporaciones. Hermanos hablando entre ellos de la fortuna que habían tenido por escaparse de la lluvia, nervios por no saber qué hacer…un sin fin de sensaciones que conjugaron en dos vueltas sobrias y por derecho.

 

 

Ignacio Cáceres

Ignacio Cáceres

Ignacio Cáceres

Últimas noticias deIgnacio Cáceres (Ver todo)