La Macarena tendrá puesto el manto del Triduo de Coronación tras cuatro años de restauración

Por  20:11 h.

Informe sobre la restauración del manto de tisú de plata celeste de la Virgen del Rosario de la
Hermandad de la Macarena.

Breve Historia del Manto.-
El 25 de mayo de 1962, a propuesta del Mayordomo de Ntra. Sra. del Rosario, 
Manuel Ojeda García, el Cabildo de Oficiales de la Hermandad de la Macarena 
aprueba por unanimidad la confección de un manto celeste para la Virgen del 
Santo Rosario.
Para la realización del mismo se aprueba el dibujo presentado por José 
Guillermo Carrasquilla Perea, representante y propietario, junto a su madre, 
Encarnación Perea, Vda. de Carrasquilla, del Taller de Bordados “La 
Esperanza”, quizás el más genuino heredero de la “escuela juanmanuelina”, 
con cuyo creador, el genial Juan Manuel Rodríguez Ojeda, estaban los 
Carrasquilla emparentados.
 
En el contrato que a tal efecto se firma el 10 de enero de 1963 el bordador 
 “se compromete al bordado con materiales de oro fino, de un manto de 4,80 
metros de ancho por 2,47 metros de largo, forrado y blonda de oro fino del 
mismo; también se hace cargo de la confección de 20 metros de tisú de tisú 
de plata en color celeste”. 
 
De igual manera, “el Sr. Carrasquilla hace firme ofrecimiento de que en el 
trabajo que se le encarga no ha de escatimarse en lo más mínimo, tanto en lo 
 que atañe a riqueza y variedad de materiales como en costo de ejecución 
material”.
 
El dibujo combina la lacería mudéjar de ascendencia regionalista -que ya 
utilizó Juan Manuel en parte de su obra final y que fue común a otros 
grandes talleres sevillanos, como el de Olmo- con la estructura y la 
inserción de motivos barrocos de raíz dieciochesca, que también había 
empleado en algunos casos el citado Rodríguez Ojeda. 
 
Carrasquilla procedió con una sensibilidad acorde con las nuevas 
interpretaciones de la Sevilla de la segunda mitad del s. XX, consiguiendo una de 
las piezas más logradas de sus años de plenitud y de las artes suntuarias 
contemporáneas.
 
Esta prenda fue estrenada por la Virgen de la Esperanza Macarena en el 
Triduo preparatorio para su Coronación Canónica el 31 de mayo de 1964. 
 
Desde entonces, dicho manto ha sido utilizado indistintamente tanto por la 
Virgen del Rosario en sus cultos internos y en la salida procesional del mes 
de octubre, como por la de la Esperanza, quien lo ha lucido en ocasiones tan 
señaladas como la Función celebrada el 5 de 
junio de 1996 por el XXV Aniversario de que le fuera impuesta la Medalla de 
Oro de la Ciudad.
 Restauración.-
 Con fecha 20 de octubre de 2002, la Junta de Gobierno, ante el alarmante 
deterioro que presentaba la pieza, inicia el estudio para su restauración. 
Posteriormente, y tras recabar información de varios especialistas, 
acuerda acometer la misma, encomendándose dichos trabajos al Taller de 
Bordados de José Ramón Paleteiro Bellerín, decisión que se toma, sobre 
todo, por el prestigio profesional en obras de restauración del citado 
taller, que cuenta con la garantía técnica de Isabel Melero Gordillo, 
maestra que ya trabajó en la realización del manto durante su etapa de 
pertenencia al Taller la Esperanza.
 
En el contrato que se suscribe entre ambas partes, y entre otras cosas, el 
Sr. Paleteiro “se obliga a realizar el trabajo contratado con toda 
competencia y diligencia profesional, utilizando únicamente oro fino de 
primera calidad”.
 
Dada la complejidad del trabajo, la Junta de Gobierno nombró una Comisión de 
seguimiento formada por la conservadora y restauradora del IAPH Araceli 
Montero Moreno, licenciada en Bellas Artes, el historiador del Arte y uno de 
los mejores especialistas en la artesanía del bordado de España Antonio 
Mañes Manaute, Gabriel Ferreras Romero, historiador del Arte del Centro de 
Intervención del IAPH, y nuestros hermanos el profesor de Historia del Arte 
de la Universidad de Sevilla Andrés Luque Teruel, Miriam García Rivero, 
licenciada en Geografía e Historia, Pedro Bohórquez Jiménez, Mayordomo del 
Rosario, Pedro Ignacio García Rivero, Prioste del Rosario y Antonio García 
Rodríguez, Secretario del Rosario. 
 
 Tras un concienzudo estudio, en el que la citada Comisión contó con 
informes del Departamento de Análisis del Centro de Intervención del IAPH, y 
 después de contrastar numerosas pruebas presentadas por la empresa 
textil valenciana Garín 1820, la Hermandad encarga a esta firma el tejido 
de una pieza de tisú de seda celeste y plata, realizada en telar manual, 
prácticamente idéntica en composición, textura y tonalidad a la original.
 
 La Comisión, por expreso encargo de la Junta de Gobierno, ha velado durante 
el proceso de restauración por el escrupuloso respeto a la obra original, 
aplicando los principios conservacionistas emanados de la Carta del 
Restauro y, al mismo tiempo, haciéndolos compatibles con la recuperación del 
uso para el que fue creada, esto es, como prenda para ser vestida por 
Nuestras Sagradas Imágenes de la Santísima Virgen en sus cultos internos y 
externos.
 
Por ello, se ha conservado cuanto ha sido posible de los bordados 
originales, sustituyéndose únicamente aquellos que, por su estado de 
deterioro, eran irrecuperables.
 
El resultado final ha sido plenamente satisfactorio para la Junta de 
Gobierno y la Comisión de seguimiento, permitiéndonos afirmar que estamos 
ante una de las mejores restauraciones que se han realizado en Andalucía en 
las últimas décadas.