Estado en el que quedó la cruz parroquial del Gran Poder

Más de 900 hermanos abandonaron las cofradías tras las avalanchas

Casi el 10% de los nazarenos, la mayoría menores y personas mayores, dejaron la fila

Por  1:00 h.

Tras los incidentes ocurridos la pasada Madrugada, al menos 900 hermanos, de los más de diez mil que realizaban estación de penitencia en las seis cofradías de la Madrugada, se vieron obligados a abandonar la fila después de sufrir las consecuencias de varias carreritas y ante el miedo de que estas volvieran a repetirse.

El Silencio, habría tenido tres bajas del cortejo, dos de los cuales serían menores.

El Gran Poder fue una de las hermandades que sufrió más las consecuencias de las carreritas de la pasada Madrugada. Aproximadamente cuarenta nazarenos tuvieron que abandonar la cofradía. Recordemos que la persona más afectada por estos incidentes, que tuvo que ser intervenida por una fractura de cadera en el Hospital Virgen del Rocío, se encontraba en la Plaza del Triunfo para ver el Gran Poder, lugar en el que se produjo una de las avalanchas más importantes de la jornada.

La Macarena fue otra de las cofradías más afectadas, debido también al alto número de nazarenos con los que procesiona. En principio se vieron obligados a abandonar la cofradía aproximadamente unos 300 nazarenos, la mayoría fueron personas mayores o niños. La cifra total estaría en torno al diez por ciento de los nazarenos -3.700 papeletas de sitio en 2017 contabilizando bandas y costaleros-, aunque habría que esperar también al recuento oficial.

El Calvario por su parte, contabilizó tres bajas. En esta hermandad la avalancha más importante tuvo lugar justo en la salida, cuando el palio enfilaba la calle Murillo.

La Esperanza de Triana todavía está esperando sus cifras oficiales, aunque todo indica que sería la cofradía más afectada en cuanto a bajas. A través de una carta abierta, su hermano mayor expresaba «su más enérgica repulsa al vandalismo de quienes han querido herir a nuestra hermandad en su más profunda esencia, el culto externo, tratando de impedir la culminación de nuestra Estación de Penitencia». Al menos un diez por ciento (aproximadamente unos 250 nazarenos) abandonaron el cortejo, número al que habría que sumar la Banda San Juan Evangelista, que acompaña a la cruz de guía, y que sufrió con especial intensidad las primeras acometidas, viéndose obligada a dejar la cofradía por completo (unos 110 integrantes). Esta hermandad fue la que más se vió afectada por el número de valanchas, tras sufrir seis acometidas en el paso del Cristo de las Tres Caídas y dos en el palio de la Virgen de la Esperanza.

Por último, Los Gitanos recibió la avalancha en el mismo lugar que en el año 2015, viéndose afectado, al igual que sucedió entonces, fundamentalmente la Agrupación Musical de María Santísima de las Angustias que acompaña a la cruz de guía y los tres primeros tramos, lugar en el que se sitúan la mayoría de los niños. En total, podrían haber abandonado el cortejo unos 150 nazarenos, número al que habría que sumar aproximadamente 50 componentes de la banda.

En total, sumando todas las bajas anteriores y a la espera de una cifra oficial, que seguramente seguirá aumentando, puede afirmarse que la pasada Madrugada más de 900 hermanos (906 en total enumerados en estas líneas) tuvieron que abandonar el sitio que ocupaban en las seis cofradías que realizaban su estación de penitencia.

Cruz rota de El Calvario por los Palcos

Cruz de guía de la Esperanza de Triana

Daños sobre el patrimonio

Las avalanchas provocaron además del abandono de los nazarenos, distintos daños sobre los bienes patrimoniales de las cofradías de la Madrugada.

A falta de revisar con detenimiento todos los enseres, las hermandades han confirmado haber sufrido daños materiales de distinta intensidad: el Silencio ha sufrido daños en el remate de un estandarte. El Gran Poder los sufrió en el Cristo de la cruz parroquial y la rotura de varias velas apagadas. También se vieron afectados en esta cofradía un estandarte y diez cruces de penitencia. Entre los enseres afectados en la hermandad de la Macarena destaca la rotura de un cirial. Una cruz de penitente en el Calvario. En cuanto daños patrimoniales en los enseres de la Esperanza de Triana, hay que destacar los efectos en los instrumentos de la banda de San Juan Evangelista, diversas insignias dañadas, la pérdida de antifaces y capas de varios nazarenos, o las consecuencias de las avalanchas también sobre la cruz de guía de la hermandad. En Los Gitanos además resultaron dañados varios instrumentos de la Agrupación Musical de María Santísima de las Angustias.