La medalla a la Esperanza de Triana también tiene memoria

Por  7:20 h.

Artículo publicado el 31.12.09 en sevilla.abc.es/pasionensevilla

Era 1984. Faltaban pocos meses para que la Esperanza de Triana se coronara y la corporación – respaldada por el barrio y buena parte de Sevilla – solicita la concesión de la medalla de la ciudad para la Virgen.

Aunque, en un primer momento, todo apuntaba a que se iba a conceder, se puso de manifiesto un impedimento: El Reglamento de Honores del Ayuntamiento sólo contemplaba que la medalla de la ciudad la tuvieran personas físicas o jurídicas (instituciones). Es decir, quedaba vetada la concesión a imágenes. Esta norma fue confeccionada durante el mandado anterior del andalucista Luis Uruñuela y, aunque ya la disfrutaran por aquel momento la Esperanza Macarena y la Virgen de los Reyes, la nueva norma impedía que se hiciera lo propio con la Esperanza de Triana.

El año anterior a la Coronación, en 1983, el Ayuntamiento le había otorgado la medalla al Consejo de Cofradías. De esta forma, en mitad de la polémica, el alcalde socialista Manuel del Valle, buscó una fórmula que, sin contentar a la Hermandad, fue la finalmente adoptada: dar una réplica de la que se le había entregado al Consejo.

Es decir, el Ayuntamiento entendió que, al tenerla el Consejo, todas las hermandades ya eran portadoras de la medalla. De hecho, se ha institucionalizado desde entonces que, cuando se corona a una Virgen, se le entrega a la dolorosa una réplica de la medalla de la ciudad de la que se le dio al Consejo de Cofradías. Es decir, se entrega una réplica pero no la original que sólo poseía la Macarena y la Virgen de los Reyes. La última en recibir esa réplica ha sido la Virgen de la Caridad del Baratillo tras adquirir rango de coronación la imposición de la corona que en 1960 hizo Bueno Monreal.

El hermano mayor, Vicente Acosta, mostró su enfado por la concesión de la copiaEn 1995, ese reglamento se quiebra porque se le concede a una imagen: el Gran Poder. Es por ello que el Reglamento de Honores del Ayuntamiento se modifica sustancialmente para admitir que, pese a la prohibición, el Gran Poder es merecedor de la concesión.

Sin embargo, en Triana no se olvida aquella deuda que ha quedado revitalizada con la conmemoración del 25 aniversario de la Coronación Canónica. Se dice que cuando, este año, la Esperanza de Triana llegó a la altura del Ayuntamiento rodeada de 100.000 personas en su procesión extraordinaria, el alcalde reconoció el enorme error que se ha venido cometiendo durante más de dos décadas con esta singular devoción.

Ahora, desde el Ayuntamiento, pretenden ponerle solución a un error con más de 25 años. Ya que para otras cosas si existe memoria, parece que también la habrá para la Esperanza de Triana.