Susto del Papa en la Misa del Gallo

Por  12:27 h.

Momento en el que el Papa caePor primera vez en la historia reciente de la Iglesia Católica, Benedicto XVI ofició anoche la tradicional Misa del Gallo dos horas ante de la medianoche, en la que denunció que los hombres no consideran una prioridad a Dios y lo tienen relegado al último lugar.
La Misa del Gallo se adelantó a las diez de la noche local (21.00 gmt) para evitar fatigas al Papa, que tiene casi 83 años, y mañana, Navidad, volverá de nuevo a la basílica de San Pedro para pronunciar el Mensaje de Navidad e impartir la bendición "Urbi et Orbi", a la ciudad de Roma y a todo el mundo.

La ceremonia comenzó con un imprevisto: Benedicto XVI se cayó y se levantó inmediatamente cuando se dirigía en procesión hacia el Altar Mayor, debido al trasiego desatado cuando una joven, vestida de rojo, intentó saltar una valla del interior del templo para alcanzarle.

La mujer, que al parecer sólo pretendía saludarle, ha sido identificada como Susanna Maiolo, una ítalo-suiza de 25 años. Maiolo fue inmovilizada inmediatamente por la Gendarmería Vaticana y ha sido ingresada en una centro sanitario, debido a que sufre problemas psíquicos, explicó el portavoz vaticano, Federico Lombardi.

Benedicto XVI llegó hasta el altar mayor y ofició la misa con total normalidad. Además, el Papa está «bien» y pronunciará hoy el Mensaje de Navidad e impartirá la bendición «Urbi et Orbi», precisó Lombardi.

En el trasiego también cayó al suelo el cardenal francés Roger Etchegaray, de 87 años, que formaba parte de la procesión, y que debido a la caída se rompió el cuello del fémur, por lo que tuvo que ser hospitalizado en el Policlínico Gemelli, de Roma.

El portavoz vaticano dijo hoy que el purpurado será operado en los próximos días y aseguró que las condiciones de Etchegaray son «buenas».

Dios, máxima prioridad En una basílica de San Pedro abarrotada de fieles, iluminada y que dejaba al descubierto todo su esplendor, y ante una imagen del Niño Jesús a su lado, el Papa Ratzinger dijo que con el Nacimiento, Dios es "realmente un Dios con nosotros" y que el Nacimiento de Cristo no puede dejar a nadie indiferente.

Recordó que los pastores fueron hacia el Portal corriendo, ya que el Hijo de David, "tan esperado" había venido al mundo en Belén "y no había otra cosa que pudiera tener mayor importancia".

"En nuestra vida las cosas no son así. La mayoría de los hombres no considera una prioridad las cosas de Dios, no les acucian de modo inmediato. Y también nosotros, como la inmensa mayoría, estamos bien dispuestos a posponerlas. Se hace ante todo lo que aquí y ahora parece urgente. En la lista de prioridades, Dios se encuentra frecuentemente casi en último lugar", denunció el Papa.

El Papa exhortó a los hombres a "despertar" para que les llegue el mensaje de Cristo y denunció que los conflictos en el mundo y la imposibilidad de conciliación recíproca es consecuencia del estar encerrados en nuestros propios intereses, del egoismo.
La misa comenzó con el anuncio del nacimiento del Señor con la lectura del antiguo texto de las "Kalendas".

Siguió con un homenaje floral ante la imagen del Niño Jesús realizado por seis niños, dos de Italia, otros dos de Costa de Marfil y uno de Filipinas y otro de Corea.

Durante la misma se pidió por todos los gobernantes del mundo para que promuevan la justicia y la paz, por los pobres y los que sufren y por todas las familias.