Cartel Semana Santa Carmona

ARTE

Roma y el Renacimiento en el cartel de la Semana Santa de Carmona

Análisis artístico de uno de los carteles más sorprendentes de la Cuaresma 2018 en la Provincia de Sevilla

Por  2:00 h.

De una tumba romana a la pintura del Renacimiento italiano. Del origen de la vida en los techos de la Capilla Sixtina del Vaticano a la muerte en una necrópolis de la Bética. De Carmona a la pinacoteca Brera. De Sevilla a Milán. De la arqueología al museo. El Arte y la Historia. Un sinfín de bucles que se abren y se cierran en el sorprendente cartel de la semana Santa de Carmona, obra recién presentada por el pintor Fernando Vaquero.

El contexto del cartel se explica en el Evangelio de San Juan, según apunta el propio pintor:

En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.”

Detalle del cartel de Fernando Vaquero y del lienzo de Mantegna

(Juan 19, 38-42)

A partir de esta cita, Fernando Vaquero explica la génesis de su cartel:

“Este versículo de Juan nos narra uno de los momentos más amargos que tuvieron que vivir los que en aquellos momentos rodeaban a Jesús: lo habían visto sufrir, lo habían visto morir y ahora tocaba enterrarlo. Es el entierro de un ser querido uno de los momentos más trascendentales y tristes en la vida de un ser humano, un capítulo que desgraciadamente todos tenemos que vivir y cada año, en Semana Santa volvemos a vivir y a meditar sobre ese momento, lo hacemos desde todas las partes del mundo, cada una con sus tradiciones, cada una con sus ritos y costumbres, pero todas con un mismo sentimiento. Por lo tanto y según esto, Cristo también muere en Carmona cada Semana Santa y es a partir de esta idea sobre la que he pretendido edificar mi cartel. Pocas Semanas Santas del mundo pueden presumir de poder celebrar este acontecimiento junto a monumentos y piedras de la misma época de Cristo, este hecho confiere a la Semana Santa de Carmona aún más autenticidad y qué decir si, además, ese edificio es una tumba, la tumba de Servilia, un sepulcro contemporáneo a Cristo que se encuentra en la necrópolis de esta milenaria ciudad y donde también hace 2000 años una familia despedía entre lágrimas a su ser querido.”

Comparativa con el detalle del fresco de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina

Este sería el punto de partida de una obra en la que Vaquero ha imaginado a Cristo muriendo en la Carmo romana, relacionándolo con la hermandad del Santo Entierro, con un nazareno que se arrodilla junto a su cuerpo. Es el momento en el que este nazareno extendería su mano para hacer realidad el salmo 138 “Aunque yo ande en medio de la angustia, tú me vivificarás; extenderás tu mano contra la ira de mis enemigos, y tu diestra me salvará”.

Interior de la tumba de Servilia

En la composición del cartel Vaquero ha recurrido a dos obras maestras de la historia del Arte. De la pinacoteca Brera, en Milán, llega el esquema de la composición Lamentación sobre Cristo muerto, una compleja obra de Andrea Mantegna que se supone realizada en los años de madurez del artista, en torno a 1490. Una composición innovadora, propia del Renacimiento, en la que Mantegna huyó de los simbolismo medievales y se concentró en el físico de Cristo, en un atrevido escorzo pintado al temple que posiblemente estuvo pensado para la capilla funeraria de Mantegna pero que acabó siendo vendido por sus hijos para pagar las deudas del taller del padre. La otra inspiración reconocida por Vaquero en el cartel de Carmona es el gesto de la creación de Adán por Dios Padre, obra pintada por Miguel Ángel Buonarotti en la Capilla Sixtina en el año 1511, un gesto icónico en la historia del Arte en el que Dios Padre, envuelto en una enigmático manto rojo donde parece verse a la futura Eva, insufla el hálito de vida a Adán, en una composición simétrica en la distribución de ambas figuras y que concentró en la cercanía de ambas manos todo el sentido de la vida humana creada por Dios. La inspiración en Mantegna y en Miguel Ángel necesitaba una adaptación que el propio Fernando Vaquero explicaba:

Proceso fotográfico de estudio previo a la obra

“Para la realización del escorzo del Cristo necesitaba ayuda y ésta llego de la mano de mi amigo Manuel Alcántara, Hermano Mayor del Santo Entierro. Necesitaba recoger la imagen del Cristo yacente en penumbra, desde un determinado ángulo, con una total ausencia de luz para posteriormente poder incidir sobre Él una luz cenital. Debido al secretismo que debe acompañar a todo cartel necesitábamos encontrar un momento en que no hubiese nadie en el templo. Nunca olvidaré aquella noche de otoño entrando en tinieblas en la iglesia de San Bartolomé, únicamente la luz de un tenue foco que traje conmigo nos iluminaba, el resto estaba bañado en la más absoluta oscuridad, subido a una escalera realicé mis tomas y apuntes y al bajar Manolo me dijo algo que me estremeció, sin quererlo, sin haberlo planeado, aquella noche era precisamente la noche de Difuntos…divina casualidad”.

Tomando como escenario la tumba de Servilia en la necrópolis romana de Carmona, un lugar de enterramiento contemporáneo a Jesucristo, Vaquero culminó la composición del impactante cartel con unas letras en las que empleó el tragaluz de este sepulcro como letra “O” de la palabra Carmona, aumentando la ambientación histórica con el uso de los números romanos para representar el año 2018. Una obra

directa y novedosa, cargada de símbolos y anuncio de una Semana Santa que incluye, en un solo cartel, dos mil años de Historia del Arte.

Cartel Semana Santa Carmona

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

Manuel Jesús Roldán

Últimas noticias deManuel Jesús Roldán (Ver todo)