San Isidoro beca a tres cooperantes para ayudar en zonas deprimidas del Perú

Por  13:14 h.

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La Hermandad de las Tres Caídas de la Parroquia de San Isidoro está ejecutando un programa, con cargo a sus obras asistenciales, de colaboración con la Fundación Gota de Leche. El programa consiste en becar a tres cooperantes, entre ellas la Hermana Maria del Carmen Carmona Jiménez, para que durante un mes y medio puedan prestar sus servicios en el Albergue Kusi Wava en Acomayo (Perú).

Dicha beca cubre los viajes y la manutención de las mismas. En el día de ayer, 31 de agosto, regresaron a Sevilla estas cooperantes.

El Albergue Kusi Wava es un centro de atención a niños de familias en situación de extrema pobreza. En el centro se prestan los siguientes servicios:
  • Cuidados básicos a la población infantil acogida.
  • Asistencia sanitaria básica.
  • Recuperación nutricional.
  • Actividades de promoción de la salud y capacitación de padres y agentes locales de salud.
Los beneficiarios directos de este proyecto son entre 100 y 200 niños de la zona, menores de 10 años (con preferencia los menores de 5) que se atienden al año de forma rotatoria. Este proyecto tiene como objetivo general la mejora de las condiciones de vida de las familias en extrema pobreza de Acomayo (Perú). Concretamente, se pretende reducir el riesgo pediátrico-social en niños menores de 10 años que viven en extrema pobreza, adecuando una casa del pueblo como albergue infantil u ofreciendo unos servicios higiénicos, nutricionales y de asistencia médica y social. Las actividades que presta el centro son:
    • Revisión médica sistemática de los acogidos.
    • Aporte diario (lunes a viernes) de: desayuno, refacción, almuerzo.
    • Vacunación sistemática (en colaboración con el centro de salud)
    • Incentivación de escolarización.
    • Actividades formativas con las madres.
Image Derivación y agilización de niños con problemas de diversa índole (pediátrica, social, legal…) Las voluntarias de la Hermandad de San Isidoro, Carmen, Cristina y Elena, junto con Victoria -otra voluntaria que se animó a sumarse a esta maravillosa experiencia a última hora- llegaron a Cuzco el pasado día 21 de julio, no exentas de problemas , ya que lo hicieron un día más tarde de lo previsto debido a que unos manifestantes tomaron el aeropuerto.

Vivencias en e-mail

A través de correo electrónico, les estan haciendo llegar sus tremendas vivencias a los responsables de la Hermandad del Viernes Santo. Estos primeros días fueron los más duros ya que tuvieron que aclimatarse a los más de 3.000 metros de altitud. No llegaron a Acomayo hasta el día 24. Allí permanecen trabajando de lunes a viernes (los fines de semana cierra el albergue) en la educación de niños y madres, colaborando en la alimentación de los niños, organizando talleres para las madres-mujeres a las que la vida no ha favorecido en ningún sentido-.

ImageEn este lugar han vivido tremendas experiencias, ya que los niños se mueren literalmente de hambre por la falta de recursos o la falta de conocimiento de las mamás, como el caso de Wilfredo, un niño que que vive entre cerdos y no tiene recursos para ser operado, o Dante, otro chico de 5 años que fue violado con apenas tres años y Manuel a quien siquiera se le puede abrazar por que está lleno de piojos , pulgas y orina o aquella chica llamada Vanesa por la que no se atreven a preguntar ya que llegó muy, muy enferma al centro y dos semanas después no tienen noticias sobre ella o Natalia, esa niña de año y medio que pesa 6 kilos y que además no habla, no anda y no puede comer o Manuel con 3 años que mide 70 cm. y pesa 8 kilos, en fin… en verdad han conocido el rostro terrible de la pobreza y la injusticia.

Pero además de todas estas terribles experiencias han vivido en sus carnes el horror originado por el terremoto que el pasado día 15 arrasó varias ciudades de Perú. Ellas, a pesar de estar alejadas unos 800 kilómetros del epicentro , nada más amanecer- se presentaron en la puerta de la Defensa Civil para ofrecer su ayuda. Como los únicos medios de transportes que se podían utilizar eran camiones (los aviones se utilizaban para trasladar heridos y muertos)y todos iban llenos de material sólo tuvieron plazas para dos de ellas Victoria y Elena, que por sus estudios de psicología, eran las que más podían aportar en ese momento, allí han permanecido prestando sus apoyo en la zona de Pisco hasta el pasado día 18 que volvieron a Acomayo. Ayer, 31 de agosto, regresaron a Sevilla.