El misterio del Polígono de San Pablo / PASION EN SEVILLA

San Pablo, una cofradía que crece y supera obstáculos

La hermandad es el nexo de unión de un barrio con muchas dificultades de paro y diversidad religiosa con la Iglesia

Por  0:36 h.

No ha sido un año fácil para la hermandad del Cautivo y Rescatado del Polígono de San Pablo. La muerte del hermano mayor, Miguel Ángel Campos tras una enfermedad, dejó sumida en el dolor a una corporación joven, llena de vida, pero que ha sabido salir adelante y ha demostrado ser un fruto maduro, capaz de sobreponerse a todas las dificultades. Porque, este año negro, que empezó dejando en casa a la cofradía el Lunes Santo, ha dado demasiados palos a los hermanos del Cautivo.

Cuenta José Luis Pérez, el hermano mayor que tomó las riendas ante la enfermedad de Miguel Ángel Campos, que «en ningún momento la hermandad se ha visto descabezada». José Luis no ha sido un teniente hermano mayor al uso, estaba implicado de lleno en la gestión desde hacía seis años e, incluso, había tomado ya la decisión de presentarse tras haberlo consultado con el propio Miguel Ángel Campos.
«Hay momentos que te rompes al recordarlo y que te vienen muchas cosas a la cabeza. De hecho, en la junta actual está su padre y un hermano suyo, pero hemos tirado para adelante». El próximo Lunes Santo habrá un recuerdo especial durante la estación de penitencia.

Ahora, intentando superar la pérdida de un hermano mayor, cabe mirar hacia adelante y enorgullecerse de que la hermandad del Cautivo y Rescatado no para de crecer «por días». Cuenta José Luis Pérez que «raro es el cabildo de oficiales en el que no presentamos del orden de quince o veinte hermanos. Un verano, de hecho, al volver de las vacaciones, dimos de alta hasta 30 solicitudes».

La mayoría de los hermanos son del Polígono de San Pablo, pero muchos comienzan a hacerse de fuera, incluso más allá de Sevilla y su provincia. «Han jurado gente de San Fernando, Huelva e incluso de León. De allí vinieron unos padres que decían que su hijo estaba enamorado del Señor. El Cautivo, cautiva», cuenta José Luis Pérez, que no se explica el gancho que tiene la imagen que hiciera Álvarez Duarte.

La nómina de la hermandad alcanza ya los 2.600 hermanos, una cifra que duplica la que la corporación tenía antes de llegar a la Catedral en 2008 por primera vez, con una nómina de nazarenos que supera los 1.000.

Nexo del barrio

La hermandad hace una labor importante en San Pablo. Es una herramienta de evangelización en una zona de gran diversidad religiosa, donde cada vez llega más inmigración, donde predomina cada día más la religión evangélica. «Es un barrio complicado, pero está muy identificado con la hermandad, que hace de nexo de unión con la Iglesia. Aquí llama la atención cómo cualquier acto de la hermandad está repleto mientras que una misa normal puede haber cuatro señoras mayores», dice José Luis Pérez.

El paro es el principal hándicap. El hermano mayor apunta que «es un barrio obrero y el desempleo ha dado muchos palos, eso se nota y a las personas que lo sufren las hace retirarse si cabe más de la Iglesia por despecho. Pero para eso estamos nosotros. Yo soy el director de Cáritas de la parroquia y trabajamos de la mano con la bolsa asistencial solventando estas necesidades».

El palio de la Virgen del Rosario del Polígono comienza a tomar forma

El diseño del palio del Cautivo y Rescatado

El futuro

Pérez se presentará el próximo mes de junio a las elecciones y afrontará como hermano mayor el estreno de las nuevas bambalinas y techo de palio de la Virgen del Rosario. Aunque estaba previsto que al menos las caídas pudieran lucirse el próximo Lunes Santo, no ha dado tiempo a estrenarlo. «Es demasiado complicado y no es lo mismo verlo en un dibujo que verlo hecho», explica el hermano mayor, que huye de la polémica generada por el comunicado en el que se informaba a los hermanos de la imposibilidad del estreno: «Tuvimos un contacto con Charo Bernardino, e íbamos a estrenar las bambalinas, pero para terminarlo a la carrera, preferimos no hacerlo», cuenta.

Aunque estaban casi terminadas, la hermandad prefirió no hacerlo a prisa y corriendo dada la complejidad del trabajo. «Nos ha dolido, lo hemos pasado mal, estábamos muy ilusionados», argumenta José Luis Pérez, que prefiere mirar el lado bueno:«El año que viene vamos a pegar el pelotazo y estrenar el palio al completo».

El hermano mayor desvela que cuando la hija de Charo Bernardino le llamó para advertirle del problema de tiempo que llevaban la ejecución de los trabajos, él le contestó: «Problema no es eso, problema es el fallecimiento de Miguel Ángel, así que no pasa nada, se estrena el año que viene». Así, el Lunes Santo de 2018, la cofradía de San Pablo saldrá a la calle en todo su esplendor, como también lo hará el 10 de abril de 2017, aunque sea sin bordados. 

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla