Misterio de la Cena saliendo de Santa Catalina (1988) / JAVIER COMAS GONZÁLEZ
Misterio de la Cena saliendo de Santa Catalina (1988) / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

CIERRE DE LOS TERCEROS

Santa Catalina, San Román y Los Terceros, la zona cero de las restauraciones

El inminente cierre de Los Terceros se suma a la lista de una feligresía que ha vivido multitud de traslados de imágenes titulares y restauraciones en sus templos. Así se han movido las hermandades de San Román y Santa Catalina en los últimos cuarenta años

Por  0:15 h.

La noticia del ofrecimiento de la sede de la hermandad de los Gitanos a la Sagrada Cena de cara a una hipotética salida el próximo Domingo de Ramos solo sería un capítulo más dentro de la intensa historia de préstamos de templos en la feligresía de San Román y Santa Catalina. Sin retrotraer la mente a siglos pasados ni a los convulsos tiempos de la Guerra Civil, las tres últimas décadas en el entorno de la calle Sol han estado marcadas por los constantes cierres de templos y traslados de imágenes titulares de un lugar a otro.

Por San Román y Santa Catalina han pasado hermandades como el Dulce Nombre, el Valle, el Amor y más recientemente Las Aguas. Ha sido casa durante siglos de las Cigarreras; pero solo hay que trasladar la mente a cuarenta años atrás y comprobar un constante ir y venir de hermandades en una de las manzanas más superpobladas de templos de la ciudad.

El inminente cierre de Los Terceros en 2017 se suma al que viviera San Román en el año 1994, la clausura de los Terceros en el final de los 80 o la de Santa Catalina desde el año 2004 hasta la actualidad.

Imágenes de la Exaltación y los Gitanos en Santa Catalina durante los años 1994 a 1999 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Imágenes de la Exaltación y los Gitanos en Santa Catalina durante los años 1994 a 1999 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Una feligresía saturada

Con 20.000 m² aproximadamente, esta feligresía se caracteriza por ser una de las que más templos alberga en menor espacio de toda la archidiócesis. Si se traza una cruz donde sus extremos se encuentren en la Plaza Ponce de León, en el cruce de las calles Gerona y Doña María Coronel, en el antiguo convento del Valle y en la calle Sol; hasta seis templos se situán en ese corto espacio geográfico descrito: San Román, el Santuario de los Gitanos, Santa Catalina, Los Terceros, El ex convento de la Paz y el convento del Socorro. A su vez, seis hermandades la habitan: La Exaltación, La Cena, Los Gitanos, La Mortaja, Santa Lucía y el Carmen y Rosario.

A esto se suma la proximidad de templos y conventos que pertenecen a parroquias conlidantes; San Juan de la Palma, Santa Ángela de la Cruz, el Espíritu Santo, San Pedro, San Marcos, Los Servitas, Santa Paula o Santiago.

Iglesias comodín

Esta cercanía ha provocado la creación de estrechos lazos de colaboración de las cofradías que habitan la feligresía. Apego que en los últimos años se ha traducido en solidaridad ante templos en ruina o cerrados por una necesidad inminente de restauración.

Santa Catalina siempre ha jugado el papel de comodín y que perdió hace 13 años cuando tuvo que clausurarse hasta la actualidad. Por allí han pasado desde los años 70 las hermandades del Beso de Judas, los Gitanos o la Cena. En Semana Santa, este templo actuó como actor principal ante las inclemencias meteorológicas. Tanto la Redención como La Trinidad han utilizado esta iglesia como refugio en más de una ocasión.

Por otro lado; San Román, el Santuario de los Gitanos, Los Terceros y Santa Catalina han prestado sus paredes a hermandades de estos mismos templos que han necesitado de cobijo por un tiempo. Una parroquia que ha jugado como comodín entre sus iglesias y que aún seguirá sucediendo a corto plazo.

Es importante recordar que desde 2004 existen tres hermandades en el exilio dentro de la misma parroquia, sumándose por un tiempo y en pocas semanas otra más: La Sagrada Cena.

Misterio de la Trinidad saliendo de Santa Catalina tras haberse refugiado a principios de los 2000. Aún procesionaba el antiguo Cristo de las Cinco Llagas de Hernández León / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Misterio de la Trinidad saliendo de Santa Catalina tras haberse refugiado a principios de los 2000. Aún procesionaba el antiguo Cristo de las Cinco Llagas de Hernández León / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

1977-80: El Beso de Judas en Santa Catalina

Desde otra feligresía como es la de San Ildefonso llegó la hermandad del Beso de Judas. El mal estado de la parroquia de Santiago provocó el traslado de los titulares de la corporación del Lunes Santo a Santa Catalina. Un deterioro provocado por las obras realizadas en las casas colindantes al templo, llegando a estar en peligro de desplomarse el muro y el retablo de la capilla del Sagrario, que hubo que apuntalar de forma urgente.

Misterio del Beso de Judas refugiándose en Santa Catalina en 2003 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Misterio del Beso de Judas refugiándose en Santa Catalina en 2003 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Los anales de la hermandad apuntan que «tan temerario era permanecer en la iglesia que incluso fue suspendido el besamanos de la Virgen». El 25 de febrero las imágenes salieron de Santiago. Casualmente, ese Lunes Santo la Virgen del Rocío estrenaba palio bordado, pero el destino quiso que fuera en Santa Catalina.

Tres años duraron las obras costeadas integamente por la hermandad y tres semanas santas compartieron La Exaltación y el Beso de Judas techo. Como dato curioso, la primera cuadrilla de costaleros del misterio de la Redención portaría por primera vez a su Señor en 1979, saliendo desde Santa Catalina.

Esto provocó la unión indisoluble entre ambas hermandades. Entre los años 1995 al 1997, Santiago sirvió como almacén del paso de Cristo de la Exaltación mientras se construía su nueva casa de hermandad. El destino quiso que en 2003, 25 años después de aquella salida de Santa Catalina, el misterio del Beso de Judas se refugiara en dicho templo por una intensa tormenta. Ese año las dos corporaciones quedarían hermanadas.

Misterio del Beso de Judas refugiándose en Santa Catalina en 2003 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Misterio del Beso de Judas refugiándose en Santa Catalina en 2003 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

1988: La Cena en Santa Catalina

Como sucederá a partir del mes de julio de este año, de nuevo la necesidad de intervenir en el templo obliga al exilio de la hermandad de la Cena, aquel año a Santa Catalina.

Apenas pasaron 15 años desde su regreso a la feligresía en la que permanece actualmente. Unas desavenencias con los Padres Escolapios (antiguos propietarios de los Terceros), en 1958, obligaron a trasladar la hermandad a la iglesia de la Misericordia, para regresar en 1973 a su sede actual, aprovechando la mudanza de los Escolapios a la periferia y abandono de la iglesia, solicitando al Cardenal Bueno Monreal la cesión del templo.

1988 fue la última vez que tuvo que ser clausurado de forma completa. Aquel año la culpable sería la techumbre de la iglesia. Aquel Domingo de Ramos lució el Sol y los tres pasos de la cofradía salieron desde Santa Catalina.

El 27 de febrero de 1989, las tres imágenes regresaron a su templo.

1989-92: Las Aguas en Los Terceros

Misterio de las Aguas bajo la lluvia por la calle Gerona en 1989 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Misterio de las Aguas bajo la lluvia por la calle Gerona en 1989 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

La hermandad de las Aguas ya residía por aquel entonces en su actual del Rosario desde el año 1977. El mal estado del templo obligó a cerrarlo y a buscar una sede donde habitar, pero sobre todo de donde salir. Los problemas en el templo vinieron motivados por unas obras de cimentación en el anexo solar del acuartelamiento para la realización del actual Teatro de la Maestranza. Estos trabajos produjeron unas grietas en la cúpula y muros que originaron filtraciones en el interior del templo, obligando a la corporación a abandonar la capilla en 1989.

A las ocho y media del 12 de febrero de 1989, las Aguas trasladaba todas sus imágenes titulares a la parroquia del Sagrario para celebrar los cultos de Cuaresma; esa sería su residencia provisional. Pero el problema llegaba de cara al Lunes Santo. La junta de gobierno que presidía Pedro Collado buscaba un lugar para salir en Semana Santa. En ese momento, la hermandad de la Cena se ofreció como sede. Los Terceros se convertiría en el lugar de salida de la cofradía durante los próximos cuatro años.

En la noche del 7 de marzo de 1989, los titulares de penitencia de la hermandad fueron trasladados hasta los Terceros, acompañados por numeroso público. Como curiosidades, el primer año de exilio la corporación estrenaba el las cuatro caídas exteriores del paso de palio de la Virgen de Guadalupe, del taller de sobrinos de Elena Caro y diseñadas por Dubé de Luque y la banda que abría el cortejo era las Tres Caídas de Triana y que en la actualidad toca tras el Cristo de las Aguas.

Este cambio obligado de itinerario dejó numerosas instantáneas para el recuerdo de una cofradía que llegaba desde otra feligresía completamente distinta. El itinerario oficial fue el siguiente: Sol, Plaza de los Terceros, Gerona, Sor Ángela, Encarnación, Laraña, Orfila, Lasso de la Vega, Trajano, Carrera Oficial, Placentines, Alemanes, Argote de Molina, Francos, Cuesta del Rosario, Jesús de las Tres Caídas, Plaza de la Alfalfa, Sales y Ferré, Cristo de Burgos, Doña María Coronel, Gerona, Plaza de los Terceros y Sol.

El exilio duró cuatro años, ya en la Semana Santa de 1993, el 5 de abril, saldría desde su sede canónica en el barrio del Arenal. La necesidad se antepuso a su hábitat natural. La feligresía acogía a una hermandad sin raíces en la zona durante cuatro unes santos.

1994-99: Los Gitanos en Santa Catalina (salida desde los Terceros)

En 1994, los Gitanos abandonaba San Román, su sede desde 1880 para no regresar jamás. El deterioro del templo provocó un cierre de más de una década y obligó a la hermandad de los Gitanos a buscar refugio. De nuevo Santa Catalina sería el lugar elegido.

Ya sucedió en la Guerra Civil. La quema del templo obligó a esta hermandad a resurgir de sus cenizas. Desde 1937 al 1949, los nuevos titulares de Fernández Andes saldrían desde la sede de la Exaltación. Como dato curioso, en 1937 se bendijo la Virgen de las Angustias en dicho templo, ese año la cofradía saldría solo con el paso de palio, cedido para la ocasión por el Baratillo.

Regresando al 94, Los Gitanos efectuó su salida desde el templo al que nunca volvería. La mañana de ese Viernes Santo, la cofradía entró en Santa Catalina. Allí residió hasta 1999.

En los años venideros, la cofradía de la Madrugada haría su salida desde los Terceros. La incomodidad de formar un cortejo en un templo donde reside una hermandad del Jueves Santo motivó este hecho durante esos años.

Solo el 10 de marzo de 1997, el Señor de la Salud saldría desde Santa Catalina. El hecho fue la salida extraordinaria a la Catedral en acción de gracias por la beatificación de Ceferino Giménez Malla «El Pele», primer gitano beato.

El 14 de febrero de 1999 se produce el histórico traslado a la sede actual. Por primera vez la hermandad contaba con un templo propio construido con la ayuda de la Señora Duquesa de Alba, sobre los terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Sevilla. El antifuo convento del Valle volvía a cobrar vida.

Señor de la Salud de los Gitanos entrando en Santa Catalina en 1994 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Señor de la Salud de los Gitanos entrando en Santa Catalina en 1994 / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

2004-actualidad: La Exaltación, el Carmen y Santa Lucía, en San Román.

Por todos es conocida la historia que vive Santa Catalina desde hace 13 años. El 4 de junio de 2004, cuando la Virgen de las Lágrimas cruzaba el dintel de la puerta de Santa Catalina, muchos hermanos y sevillanos lo hicieron por última vez. Santa Catalina quedaba cerrada con la incertidumbre de que pasaría a medio plazo y sin visos de una intervención inminente.

Cristo de la Exaltación en el traslado de salida desde Santa Catalina, el 4 de junio de 2004 / JOSÉ JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Cristo de la Exaltación en el traslado de salida desde Santa Catalina, el 4 de junio de 2004 / JOSÉ JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Cada una de las tres hermandades tomó una decisión distinta a la hora de trasladar a sus imágenes. Apenas quedaban cuatro meses para reabrir San Román. Desde el 4 de junio hasta el 18 de septiembre convivieron los dos templos cerrados y la sede parroquial se trasladó a los Terceros. La Exaltación decidió marcharse a la sede de la Cena -ya lo hizo en 1869 por la Revolución «Gloriosa»; la cercanía a su templo, las buenas relaciones entre hermandades y las grandes dimensiones de la puerta colocaban a esta opción como favorita. El Carmen y el Rosario, recién fusionadas, trasladaron a sus vírgenes a San Pedro; de hecho, la primera de ellas, realizó su salida desde ese templo en la noche del 16 de julio. Por otro lado, Santa Lucía decidió tomar rumbo al Santuario de los Gitanos. Las tres corporaciones tomaban caminos distintos hasta el mes de septiembre.

Recién inaugurada San Román y huérfana de hermandades desde que los Gitanos no retornara jamás, el párroco de aquel entonces, Antonio Hiraldo, convocó a las tres cofradías al renovado templo para volver a reunirse bajo un mismo techo. Se improvisaron altares en toda la pared de la nave de la epístola y las hermandades tenían que decidir que hacer con sus salidas procesionales.

Virgen de las Lágrimas en el traslado de salida desde Santa Catalina, el 4 de junio de 2004 / JOSÉ JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Virgen de las Lágrimas en el traslado de salida desde Santa Catalina, el 4 de junio de 2004 / JOSÉ JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Las dimensiones de la puerta habían cambiado con la última obra. Desde 1925 a 1930, la Exaltación salió desde San Román por sendos trabajos de restauración. Por aquel entonces, los pasos mantenían una cota de altura más baja que en al actualidad y el suelo bajo el dintel de la puerta ojival era más elevado que tras la última intervención. El Carmen, el Rosario y Santa Lucía comprobaron que sus pasos cabían por la puerta del templo provisional. La cofradía del Jueves Santo no tuvo tanta suerte. Desde entonces y como ocurre cada cuaresma desde 2005, esta hermandad celebra vía crucis externo con sus dos titulares para ser trasladados a los Terceros. Desde allí salen sus pasos desde aquel año hasta hoy.

Los titulares de la Exaltación son trasladados a San Román con la Virgen del Rosario de besamanos (2 de octubre de 2004) / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Los titulares de la Exaltación son trasladados a San Román con la Virgen del Rosario de besamanos (2 de octubre de 2004) / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Un templo que también tendrá que ser intervenido a partir de ahora. Desde la Cena se garantiza que las obras no afectarán para la próxima Semana Santa pero los Gitanos ya ha ofrecido su templo a la cofradía del Domingo de Ramos en el caso de que los tiempos se apuren. En este caso: ¿Que pasaría con la hermandad de la Exaltación con Santa Catalina aún cerrada?

Pasos de los Gitanos y la Exaltación, juntos en Santa Catalina / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Pasos de los Gitanos y la Exaltación, juntos en Santa Catalina / JAVIER COMAS GONZÁLEZ

Vídeos: Jardines del Valle, hermandad de las Aguas, Hermandad de la Cena y TOSPORIGUALTV

PARA VER LA GALERÍA COMPLETA DE J. J. COMAS GONZÁLEZ, PINCHE SOBRE LA IMAGEN

Javier Comas

Javier Comas

Javier Comas

Últimas noticias deJavier Comas (Ver todo)