Rafael de Rueda ante el diseño del manto de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras
Rafael de Rueda ante el diseño del manto de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras

Todos los proyectos de Rafael de Rueda para la Semana Santa de Sevilla

Uno de los grandes artífices de recuperar diseños originales de piezas importantes de la Semana Santa y de obras de nueva ejecución

Por  3:43 h.

El diseñador cordobés Rafael de Rueda se ha convertido en los últimos años en una de las personas más influyentes de la Semana Santa, tanto en Sevilla como en Córdoba y en otros puntos del país, al recuperar importantes piezas del bordado. De hecho, ha sido galardonado con el premio «Semana Santa de Sevilla» en 2015 de Innovación. Un artista que ha crecido de la mano del taller de Jesús Rosado.

En la actualidad, Rafael de Rueda acaba de concluir después de un año de trabajo, el proyecto del nuevo paso de palio de la Virgen del Carmen sobre un diseño que parte del primitivo de Francisco Reyes Villadiego. En estos días, la hermandad ha convocado a sus hermanos, en concreto los días 9, 16 y 23 de mayo, para realizar unas jornadas informativas sobre el proyecto, como paso previo al cabildo extraordinario del 19 de junio. En Pasión en Sevilla, te ofrecemos los trabajos más destacados para la Semana Santa de la ciudad en los últimos años.

Manto del Dulce Nombre

Boceto de la restauración del manto de la Virgen del Dulce Nombre

Uno de los principales estrenos de la Semana Santa de 2018, el manto de la Virgen del Dulce Nombre. Una restauración llevada a cabo en el taller de Jesús Rosado, donde destaca el regreso del color original de esta pieza de Juan Manuel Rodríguez Ojeda.

Rafael de Rueda, ha sido el encargado de la recuperación de la composición y estructura original del manto de la Virgen del Dulce Nombre de Rodríguez Ojeda, además de recuperar el perímetro de la obra, ya que las piezas van enmarcadas en el borde de la obra para que quedase a modo de encaje, al igual que las fotografías antiguas.

La túnica del Señor de Pasión

El diseño de la túnica de Rafael de Rueda para el Señor de Pasión

En enero de 2017, el Señor de Pasión estrenaba una nueva túnica bordada, reproducida a través de un grabado del siglo XVIII, obra de Pedro Tortolero, que es como es conocida la primera representación del Cristo de Martínez Montañés. Está bordada en plata sobre terciopelo corinto.

Los mantos de la Virgen de la Victoria

Diseño de Rafael de Rueda del manto de la Virgen de la Victoria

La Virgen de la Victoria de la hermandad de Las Cigarreras, con motivo de la preparación de su coronación canónica, contará con un nuevo manto en su ajuar. Un trabajo que va a ser donado por un grupo de hermanos para ser estrenado en su triduo del próximo mes de noviembre.

Irá a juego con una saya, «tiene como finalidad complementar a la saya confeccionada por Emilia Salvador Ibarra entre 1887 y 1888», señala la propia corporación. En la creación ha participado José Manuel López Bernal, adaptando el diseño al tamaño por Jesús Rosado y, por último, perfeccionado por Rafael de Rueda. 

En cuanto al manto, se trata de una obra concebida en hilo de oro sobre terciopelo negro, de 2.10 cm al eje, para formar unas vistas de 4.20 cm. Los bordados ocuparán una distancia de 1.95 cm por sus vistas en largo y de 45 cm en el bajo, mientras que la cola tendrá 2.50 cm.

La composición de este manto está compuesto por una ornamentación en la zona delantera, «inspirado en una sucesión de roleos vegetales proto-renacentista atribuido a al taller de Andrea Matenga, de finales del XV o principios del XVI, dentro de la nueva decoración de grutescos que se estaba imponiendo en ese momento en Italia», tal y como explica la corporación.

Por otro lado, se ha enfocado que el manto vaya en sintonía con varias sayas de la Virgen de la Victoria, «dicho dibujo que se conserva en el Metropolitan Museum de Nueva York, se ha adaptado introduciendo elementos vegetales que posee la saya. Contiene en el centro de su campo una cartela con rayos con el anagrama de “María” coronada de estrellas y salpicado de estrellas. Se ha pensado que el diseño se integre en la saya negra, las dos regionalistas, la de Rodríguez Ojeda y Santa Bárbara».

Estado final del nuevo manto de la Virgen de la Victoria, obra de Jesús Rosado

Estado final del nuevo manto de la Virgen de la Victoria, obra de Jesús Rosado

Bajo seguimiento de la Comisión de Patrimonio de la corporación, «con esta nueva incorporación al patrimonio de la Hermandad se evitó el deterioro del histórico manto de salida, ya que en besamanos y otros cultos externos diferentes a la salida procesional del Jueves Santo se usará preferentemente la nueva pieza que ahora se estrenará», señaló la entidad. Una valiosa pieza del bordado sevillano, diseñada por Pedro Domínguez López y realizada por el taller de Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre 1895 y 1897.

En cuanto al nuevo manto, se trata de una obra concebida en color burdeos oscuro, en soporte de terciopelo de seda, de 450 cm. de ancho en su parte superior y de 250 cm. de alto. Se ha realizado usándose diversas técnicas como la muestra armada, cartulinas y hojilla, y con diversas hilaturas en oro fino. También se han introducido hilos de seda, tanto en el escudo real como en matizados de las flores de lis.

El planteamiento decorativo parte de los presupuestos regionalistas diseñados para el paso de palio y manto de salida por Pedro Domínguez López en la década de 1890, con criterio historicista, tomando como referencia el plateresco; estilo éste que caracteriza a los bordados de la corporación desde fines del siglo XIX.

La composición del manto está dividida en dos sectores: una zona perimetral y otra interior o campo de la superficie, con diseño ornamental autónomo. La zona perimetral ocupa la totalidad de las vistas delanteras enmarcadas por cordones, acusando una cercanía ornamental con las pilastras platerescas que recuerdan a los candelieri, a lo romano del manto de salida y del perímetro del techo de palio. Desde la base de las pilastras descienden hacia la cola unos roleos que disminuyen en tamaño hacia el centro del manto, inspirados en modelos de paños y frontales de fines del siglo XVI y primer cuarto del XVII. La sucesión de roleos de ambos lados se encuentran en el centro de la cola con una cartela con la Sagrada Columna y los flagelos, inspirada en piezas del taller de oros tendidos creado por Felipe II en el Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial.

La superficie central del manto está ocupada por las Armas Reales completas, según el modelo establecido por el rey Carlos III y remitido en 1760 en copias iluminadas a las autoridades del reino bajo el título de «Escudo de armas que S.M. ha resuelto hacer uso durante su glorioso reinado en cuantas partes de sus dilatados dominios convenga». Este modelo quedó en uso sin prácticamente ninguna modificación de importancia hasta el reinado de Alfonso XIII.

El resto del campo está salpicado por hileras de flores de lis con bodoques intercalados, recordando a la decoración del interior del techo de palio y a los mantos de corte usados tradicionalmente por las reinas de España, según puede verse, por ejemplo, en las representaciones pictóricas de Isabel de Farnesio, de Louis-Michel van Loo (Palacio de la Granja, Real Sitio de San Ildefonso) o en el manto de la reina Victoria Eugenia de Battemberg (Palacio de Aranjuez, Real Sitio de Aranjuez). El uso de esta decoración en el campo de la superficie del manto, obedece a la vinculación estrecha que la Hermandad tiene con la Casa Real Española. Desde 1877 la reina Isabel II fue Hermana Especial Protectora y las Infantas Pilar, Eulalia y Paz de Borbón Camareras de la Virgen de la Victoria. Desde 1882 Isabel II fue Camarera Mayor y Perpetua de la Virgen de la Victoria, otorgando a la corporación del título de honor de Real Hermandad y el uso de la corona en su heráldica. En 1894 la reina regente aceptaba para su hijo, futuro rey Alfonso XIII aún menor de edad, el cargo de Hermano Mayor.

Mediante real orden de 5 de junio de 1902, faculta y distingue a la hermandad con el uso del estandarte real o Pendón Morado de Castilla. En 1906 se incorporaron como hermanos la reina Victoria Eugenia en calidad de Camarera Mayor y Perpetua de la Virgen de la Victoria, como ya lo había ostentado Isabel II, al mismo tiempo que lo hacían los infantes Fernando de Baviera y María Teresa en calidad de Hermanos Especiales Protectores. En 1906 y 1930 Alfonso XIII presidiría en persona la estación de penitencia. Desde 1992 los reyes Juan Carlos I y Sofía son Hermano Mayor Honorífico y Camarera de Honor, respectivamente.

Túnica del Señor de la Salud de los Gitanos

Diseño de la túnica del Señor de la Salud de los Gitanos

Un sueño que empezó a ser una realidad gracias al dibujo ejecutado por el cordobés Rafael de Rueda, donde se muestra, a su vez, un montaje del actual titular portando la túnica con motivación de ser recuperada.

Desde la organización se contaba que se trataba de un «deseo de muchos hermanos que veíamos las fotografías antiguas» de tiempos de esplendor patrimonial. De estilo romántico, es estrenada en el año 1892. La pieza es de  autor anónimo, atribuida a Juan Manuel Rodríguez Ojeda por sus semejanzas a la de los Cardos de la Macarena, siendo catalogada por los cronistas de la época que la vieron estrenar como «magnífica». Encuadrada en la corriente decimonónica del bordado en oro del XIX, esta realizada en oro fino sobre terciopelo con una decoración vegetal simbólica, con alusiones pasionistas en el empleo del cardo y el acanto, representando el sufrimiento  y las adversidades, entrelazados con las flores que reflejan la vida, todo ello reforzado con el lirismo del color morado que representa al nazareno.

Las fotos previas a la Guerra Civil denotan la riqueza de una túnica perdida en el tiempo, realizándose en una época en la que la hermandad asienta sus características más peculiares y definitorias. Sus inicios en San Román, las primeras crónicas de su procesionar en la Madrugada y la realización de un novedoso paso, afianzan las señas de identidad de una cofradía con carácter propio.

Saya de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras

Las Cigarreras recupera el diseño original de una saya del siglo XIX

Las Cigarreras recupera el diseño original de una saya del siglo XIX

La Virgen de la Victoria estrenaba en 2014 la restauración de una antigua saya negra. Como así contaba la corporación, es una pieza de 1880 de estilo romántico y de una composición de corte clásico en colocación asimétrica. Una limpieza general, la sustitución de hilos de mala calidad por oro fino, la reposición de otras desaparecidas por la antigüedad han servido para subsanar el arreglo de la prenda recuperada gracias a la aportación de varios hermanos.

Para ello contó con el cordobés Rafael de Rueda que participó en la recuperación del diseño original a través de documentación gráfica, ya que debido a unas restauraciones anteriores, contenía unos apliques que no pertenecían, mientras que el taller de Jesús Rosado es el artífice de la ejecución del trabajo.

Restauración del manto de tisú de la Macarena

Boceto de la restauración del manto de tisú de la Macarena

Es una obra recuperada en 2013, tras cinco años de restauración e investigación en el taller de Fernández y Enríquez. El manto es de Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre 1929 y 1930.

Por intervenciones anteriores, quedó modificado el manto con respecto al diseño original. Se conocen dos, una en el taller de Esperanza Elena Caro en el 79 y otra en el de Teresa Enríquez en el 94, aparte de existir otra no documentada. Fueron repuestas las piezas perdidas y le realizaron un proceso de limpieza y consolidación de los lugares deteriorados del manto, añadido al nuevo tisú verde. Estas labores se llevaron a cabo a través de una colección de fotografías.

Manto de la Piedad del Baratillo

Boceto del manto de la Piedad del Baratillo

De color burdeos, el taller de Jesús Rosado era el encargado de confeccionar esta obra bajo el diseño de Rafael de Rueda. El bordado se caracteriza por contener una cenefa perimetral asi como una decoración asimétrica a base de grandes hojas, troncos y sarmientos.

Recuperación del paso de palio de la Virgen de las Lágrimas de la Exaltación

Boceto de la restauración de la Virgen de las Lágrimas

Una de las recuperaciones más costosas de todas, sucedió con el de la Virgen de las Lágrimas de La Exaltación. Restauración de larga duración y compleja, en el que fue necesaria la combinación de la artesanía con la tecnología informática de última generación. 

Casi siete años de trabajo. Desde hace décadas, estuvo descompuesta a causa de una intervención llevada a cabo por las monjas del Convento de Santa Isabel en 1966. Éstas, no sólo cambiaron el soporte de terciopelo tradicional por un tisú azul grisáceo sino que desordenaron las piezas y el dibujo original de la prestigiosa dibujante Herminia Álvarez Udell quedó desfigurado. Una pieza que fue pasada de su terciopelo original, de color azul, a un tisú de color grisáceo en Santa Isabel.

Jesús Rosado acudió a Rafael de Rueda, que a través de la informática logró reconstruir el diseño de 1919. Una labor consistente en calcar las piezas del manto para su posterior escaneo digital. Todo un avance, ya que fue que se combina la tecnología y la tradición artesana en una restauración de estas características. Una de las joyas que nació en el taller de Hijos de Miguel Olmo y diseñado por Herminia Álvarez Udell.

Estos nuevos faldones están bordados en oro a realce bajo terciopelo azul marino. El diseñador Rafael de Rueda ha plasmado un dibujo original, donde se guardan los medallones centrales con el escudo primigenio de la corporación, rodeado por una cenefa que sigue las líneas de los bordados interiores del techo de palio y bambalinas.

Por otro lado, la hermandad también culminó la restauración del paso de palio con la intervención acometida tanto a las bambalinas como al techo de palio, una obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre 1902 y 1903.

 

Restauración del palio de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras

El techo de palio de la Virgen de la Victoria

El palio de las Cigarreras recuperó el diseño original. Los trabajos de restauración y nuevos bordados han sido ejecutados por el artista astigitano Jesús Rosado y cuyos resultados han sido sorprendentes. Los trabajos, además, se presentaron con la Virgen de la Victoria, ya, subida al paso.

Jesús Rosado ha redescubierto el diseño original de Pedro Domínguez y, gracias a un programa informático, ha recuperado el dibujo. De esta forma, con el palio ya bordado completamente.