Corpus de Triana: La manera “ilustrada” con la que el pueblo hace fe

Por  7:43 h.

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A Triana, aquello del absolutismo ilustrado, le debe sonar a “guasa”. La tuvo en su tiempo, en el que el pueblo era tachado de ignorante y las decisiones que a él le afectaban tomaban forma y partían de los que ejercían el poder.

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El absolutismo ilustrado tenía como lema el ya, famoso, “todo para el pueblo, pero sin el pueblo” que, en su día, tendría acogida entre los iluminados que gobernaban desde sus Monarquías Absolutas (que no es lo mismo que mayoría absoluta).

En Triana sucede al revés. Existe una Monarquía de la fe que no acepta más gobiernos que los del pueblo. Un Castillo -el de San Jorge- convertido en Mercado, un templo extramuros elevado por sus fieles a Catedral, un alcalde mayor -Alberto Moriñas- que descubre dos placas “para el pueblo” en menos de una hora…

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Triana, ayer, puso sus cosas en su sitio. Dos niños vestidos de comunión terminaban, temprano, de montar su altar de papel para guiñarles sus ojos cuando pasaran frente a él, formando parte de un cortejo en el que todo es auténtico.

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Fotografías: José Antonio Rodríguez