Un rosario de polémicas en la gestión del patrimonio

Por  13:11 h.

ImageEl mandato de Bernardo Bueno como delegado de Cultura y presidente de la Comisión de Patrimonio Histórico ha encadenado en los últimos años diversas polémicas por su pasividad ante actuaciones discutidas.
  • Palacio de San Telmo. Aunque aprobado en la época de Isabel Montaño, diversos aspectos del proyecto de Guillermo Vázquez Consuegra fueron cuestionados por los defensores del Patrimonio bajo el mandato de Bueno sin que la Comisión se pronunciara. Las obras en la sede de la Presidencia del Gobierno de la Junta siguen su curso.
  • Catenarias. Los soportes del cableado del tranvía fueron autorizados pese a su evidente impacto visual en la zona más sensible del patrimonio sevillano, del Prado de San Sebastián a la Plaza Nueva y a pesar de que afectan a dos edificios calificados como Patrimonio de la Humanidad.
Fue en agosto de 2006, la comisión en realidad se hizo eco del proyecto completo del tranvía, y sólo pidió que se señalice en el pavimento de la calle San Fernando y de la Puerta de Jerez el lugar que ocupaban la antigua muralla y las puertas de la ciudad.
ImageAsunto que tampoco cumplió el Ayuntamiento en el proyecto.
  • Encarnación. Tras paralizar el proyecto del PA en defensa de los restos arqueológicos, la Consejería rebajó su celo notablemente con el proyecto del PSOE. Ha autorizado el traslado de los restos y la construcción de un edificio, las famosas «setas», sobredimensionado y con un diseño discutible que supera la altura de los edificios del entorno entre los que se encuentra la iglesia de la Anunciación.
  • Horno almohade. La destrucción de dos hornos almohades en las obras de saneamiento de la Avenida de la Constitución hizo que la Delegación amenazara con paralizar los trabajos hasta catalogar los restos que aparecieran. Finalmente no se obstaculizó este proyecto que se planteaba como emblemático para el PSOE en plena urgencia preelectoral. Sólo se inició un expediente sancionador.
  • La Piel Sensible. La rehabilitación de la plaza de la Alfalfa, plaza del Pan, plaza de la Pescadería y Cuesta del Rosario despertó una notable controversia por el atrevido diseño del mobiliario urbano -como las farolas-ducha de la plaza del Pan-, el pavimento y por su elevado coste.
  • La Alameda. El proyecto de IU para reformar esta zona del centro tampoco contó inicialmente con la objeción de Cultura, a pesar de incluir aspectos muy controvertidos como la pérdida de la alineación del paseo histórico, la eliminación del tradicional albero o la instalación de pérgolas y farolas vanguardistas.

ImageEn última instancia, y forzada por las críticas de los conservacionistas, la comisión advirtió al Ayuntamiento de que debería preservar el albero en alguna zona del paseo, si bien hasta ahora no se sabe dónde.

  • Monumento a Juan Pablo II. Otra de las polémicas que generó la Comisión de Cultura fue su celosa desautorización del proyecto de colocación de un monumento a Juan Pablo II en Fray Ceferino esquina avenida de la Constitución, junto a la catedral, en el mismo lugar donde antaño se colocó la estatua de Martínez Montañés, hoy recuperada en su emplazamiento original del Salvador. Ya la Comisión de Patrimonio ya había autorizado las catenarias.
La autorización de demoliciones en la Casa de los Artistas, o la desprotección del dólmen de Montelirio, en la provincia, son otros asuntos polémicos en la Comisión.