El hermano mayor del Silencio, Alberto Ybarra / RAÚL DOBLADO
El hermano mayor del Silencio, Alberto Ybarra / RAÚL DOBLADO

ENTREVISTA

«Una buena formación implica buenos nazarenos y, por ende, buenas cofradías»

Se muestra crítico con el Consejo de Cofradías y pide que se tomen las medidas necesarias para que no vuelva a haber tumultos en la Madrugada

Por  12:23 h.

El hermano mayor del Silencio, Alberto Ybarra Mencos, habla sobre lo ocurrido en la Madrugada, cuando una estampida provocó varios contusionados en su cortejo. Su cuerpo de nazarenos dio ejemplo de disciplina y el hermano mayor analiza el porqué de la seriedad de su cofradía en un tiempo de degradación de la Semana Santa.

-¿Qué sensación hay en su hermandad sobre lo sucedido en la Madrugada?

-La impresión ha sido que la hermandad estaba realizando una estación de penitencia que iba muy bien pero que cuando llegaron los sucesos incontrolables e imprevistos se complicó la cosa. El Ayuntamiento nos ha dicho que había policías suficientes. Una avalancha no se puede controlar pero hay que prevenirlo. Hay que controlar las botellonas, también en bares bebiendo en la calle, como en la calle Argote de Molina donde había una concentración de 500 personas en los bares.

-¿Se siente satisfecho con las explicaciones que le ha dado el Consejo y el Ayuntamiento?

-El Ayuntamiento ha quedado en dar más explicaciones cuando tengan más datos. Yo no puedo meterme, pero es posible que todo provenga de las Setas. Que la avalancha se expandió. Es bastante creíble. Satisfecho con el Consejo no estoy, se lo he dicho a ellos. No me parece normal que no se enteraran hasta el Domingo de Resurrección, como el caso del delegado. Me lo puedo creer pero no me parece razonable que a unas personas responsables les ocurra eso. Con el whatsapp, redes sociales, al minuto está enterado todo el mundo. Como en un principio se intentó minimizar, el Consejo también intentó minimizarlo. Yo intento que se sepa lo que ha pasado y que la hermandad que yo represento se haya visto defendida por su hermano mayor para que a partir de este año se tomen las medidas para que no vuelva a ocurrir.

-¿Cuál ha sido el papel del Consejo en los meses previos en los que se ha intentado reorganizar la jornada?

-No quiero entrar en valoraciones personales. Ha tenido actuaciones en las que se ha demostrado que no tiene la capacidad para resolver estos problemas. He sido un poco crítico con la actuación del anterior delegado, que estaba intentando reorganizar la jornada. No lo veía claro, se ha intentado forzar un acuerdo de horarios e itinerarios que no estaba del todo cerrado. Opino que deberían de haberse celebrado elecciones cuando se aprobaron los estatutos y, de esa manera, el Consejo estaría más respaldado.

-¿Cuál es el panorama que se presenta para las próximas negociaciones?

-El panorama es bastante sombrío. Hay que recuperar las buenas relaciones que teníamos antes de empezar este alocado proceso. Antes, la jornada era un modelo de cómo debían llevarse las hermandades. Ahora hay recelos y cada uno va pensando en lo suyo. Después de lo de este año, hay que analizar dos puntos complicados: El cruce del Silencio con la Macarena en Trajano, en el que este no hubo problemas y felicité al hermano mayor, porque cuando llegamos estaba expedito el cruce. Pero sí hubo un problema en San Pablo con el cruce del Gran Poder y la Esperanza de Triana. Si resolviéramos ese cruce no habría que hacer tantos cambios a lo mejor.

-¿Ve conveniente que el Ayuntamiento participe en la toma de decisiones?

-Me parece bien, por el asunto de la seguridad. Si antes de tomar decisiones se consulta con los responsables de seguridad ciudadana, ellos pueden opinar desde otro punto de vista. No obstante, las cosas se deberían organizar entre los seis hermanos mayores, luego con el Consejo y el Ayuntamiento.

-Se está hablando de la degradación que está viviendo la Semana Santa. ¿Cuál es el secreto del Silenco para tener una cofradía tan disciplinada?

-Creo que se ha evolucionado bastante en positivo. Anteriormente, el comportamiento era peor. Nosotros intentamos con mucho trabajo mantener nuestro estilo. Ha habido un aumento muy significativo de nazarenos y hermanos y se trata de una labor interna de la hermandad, de formación, de controlar muy bien las admisiones. Hacemos cursos de formación para tengan una mínima formación religiosa. No nos podemos olvidar que somos asociaciones religiosas, salimos una vez al año, pero hay que formarse como cristianos. Esas cosas se olvidan en la Semana Santa acual. Siempre ha habido capiroteros. Todos son importantes, porque el que tiene relación con Dios un día al año, algo es algo. Pero lo que intentamos más bien es la calidad que la cantidad. Eso hace que se formen buenos cristianos, y luego buenos nazarenos, y por ende, buenas cofradías. Cuando salimos, el objetivo no es la estética. Por eso respetamos al cuerpo de nazarenos y no dejamos nunca retraso, incluso ganamos minutos porque nos interesa llegar rápido a la Catedral para poder hacer la genuflexión ante el Santísimo de forma correcta. Por cierto, soy de la opinión de que debería volverse a ubicar en el Altar del Jubileo ya que está un poco escondido en la Capilla Real. Hay tramos que se arrodillan delante de las columnas porque no caben.

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla