El florista Fernando Jiménez prepara un ramo de nardos / L.M.

DOS HERMANAS

Una romería que multiplica los números de la economía local

Tiendas de alimentación, de moda flamenca o floristerías aumentan sus ventas en octubre gracias a la fiesta de la Virgen de Valme

Por  0:48 h.

Desde hace unas semanas, Dos Hermanas vive con intensidad las vísperas de la romería de Nuestra Señora de Valme, una multitudinaria fiesta que congrega cada año a unas 200.000 personas en torno a la Celestial Protectora. Se trata, sin lugar a dudas, de uno de los días grandes por excelencia de Dos Hermanas, para el que muchas familias llevan preparándose desde hace tiempo. Comidas, bebidas, adornos para las carretas o el vestuario romero son algunos de los detalles que no pueden faltar para disfrutar de la jornada acompañando a la Virgen hacia la ermita de Cuarto.

Tal es la intensidad y el fervor de la fiesta, que la misma acaba repercutiendo en la economía local, cuyos comercios ven cómo aumentan sus ventas, especialmente en la semana de vísperas, cuando el centro del municipio se llena de ambiente festivo. Uno de los puntos donde más se siente la llegada de la romería se ubica en el número 47 de la calle Santa María Magdalena, céntrica vía en la que se sitúa la floristería regentada por Fernando Jiménez, que lleva desde principios de septiembre sin parar de vender varas de nardos.

«La gente compra los nardos para ir oliendo a Valme, les recuerda a la Virgen», explica este comerciante que durante estas semanas multiplica hasta por tres o cuatro las ventas de esta flor tan característica de la romería. Durante la semana de vísperas, de hecho, llega a vender hasta 10.000 varas.

El trajín de estos días también se palpa notablemente en uno de los comercios más populares y señeros del municipio, el supermercado Catalino, hasta donde muchos romeros acuden para surtir de comida y bebidas sus carretas, galeras, coches de caballos o carros. «Se nota el Valme, claro. Suben las ventas de cervezas, manzanillas, chacina, quesos o patatas fritas», explica una de las responsables del negocio, Cristina Mejías, que estima que las ventas aumentan un 20 por ciento.

De estreno por el Valme

Como no podía ser de otra forma, el sector de la moda flamenca en Dos Hermanas aprovecha el final del verano para presentar sus nuevas colecciones romeras. Las Hermanas Serrano, fieles cada año a la pasarela Simof, han vendido casi un centenar de trajes en estas últimas semanas. «La gente que es del pueblo estrena para el Valme antes que para la feria», aseguran las diseñadoras.

Incluso la hostelería acaba experimentando una ligera mejoría con motivo de la romería, especialmente entre los establecimientos del centro del municipio, ya que durante las vísperas, las inmediaciones de la parroquia de Santa María Magdalena son un verdadero hervidero de fieles y devotos. Bien saben de ello en el bar La Esquinita de Javier, ubicado justo frente a la parroquia, donde el consumo registra un incremento importante, sobre todo el viernes y sábado previo a la fiesta.

Su propietario, Javier Terrero, explica que de cara a esas jornadas tienen horarios especiales para poder atender a la clientela durante todo el día. Y es que, sólo el besamanos de la Virgen, que tiene lugar el sábado de víspera, genera cada año largas colas que dan la vuelta, en ocasiones, a la propia parroquia, algo de lo que acaban beneficiándose, en mayor o menor medida, este tipo de establecimientos tan próximos al templo.

Cuánto cuesta ir de romería

Cada nazareno vive la romería de Valme de una forma diferente. Los hay que realizan el camino con una mochila a la espalda, agua y bocadillos; otros que alquilan un carro entre familiares y amigos; o quienes forman parte de reuniones que cuentan con alguna carreta o galera.

En términos generales, el promedio de gasto por persona que vaya con una de estas carretas o galeras -las dos formas más tradicionales de ir a la romería- puede rondar los 150 euros aproximadamente. El alcalde de carretas Manuel Rodríguez Caro, alias «Macarreme», explica, en este sentido, que montar una carreta puede rondar, en total, los 2.500 euros, mientras que en las galeras el precio sube hasta los 4.500 euros.