El paso de la custodia a su paso por la calle Sevilla / A.F.

UTRERA

Utrera cerró el ciclo de procesiones eucarísticas con el «Corpus Chico» de Santiago

Como principal novedad, este año la procesión ha incorporado en el cortejo la imagen del Beato Ceferino

Por  0:00 h.

Tras la jornada central el Corpus Christi en Utrera, que tiene como escenario la iglesia de Santa María de la Mesa, en la tarde del domingo 10 de junio, las miradas se concentraron en el barrio de Santiago, donde tenía lugar la procesión eucarística impulsada por la hermandad sacramental de El Silencio, conocida de manera cariñosa en la localidad como «Corpus Chico».

Con este acto se ponía de manera brillante el punto final al ciclo de procesiones eucarísticas en Utrera, resaltando en el cortejo una novedad con respecto a otras ediciones. A los tradicionales pasos de la custodia, el Niño Jesús Eucarístico, la Virgen del Socorro, se le unió en esta ocasión la incorporación de la imagen del Beato Ceferino, titular la hermandad de Los Gitanos de Utrera, con la que la hermandad de El Silencio comparte sede en la iglesia de Santiago el Mayor.

En el cortejo procesional estuvieron presentes los grupos que se encuentran integrados en la parroquia de Santiago El Mayor, mientras que también se sumaron representantes de la hermandad de Muchachos de Consolación, de otras corporaciones religiosas utreranas, así como el Consejo de Hermandades. La banda de cornetas y tambores «Pasión y Esperanza» de Utrera y la Asociación Musical Utrerana, fueron las dos formaciones musicales que acompañaron la procesión eucarística.

El momento más intenso de la tarde se vivió en la zona de la calle Alcalde Fernández Heredia, donde los vecinos se volcaron con la procesión, engalanando sus fachadas e instalando numerosos altares. La jornada dejó imágenes para el recuerdo, como la petalada que protagonizaron las Madres Carmelitas desde su balcón de clausura, así como los repiques protagonizados por los campaneros.