Las calles de Utrera engalanadas para la ocasión / A. F.

UTRERA

Utrera cierra el ciclo eucarístico con el Corpus Chico

La iglesia de Santiago lució sus mejores galas para cerrar el ciclo de procesiones eucarísticas

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La histórica rivalidad que han mantenido en Utrera a lo largo de los últimos siglos las iglesias de Santa María de la Mesa y Santiago el Mayor, con el objetivo de dilucidar cuál de los dos templos se fundó antes, ha permitido que en la actualidad se hayan mantenido tradiciones como la procesión eucarística que parte desde la iglesia de Santiago, el conocido de manera popular por los utreranos como el «Corpus Chico».

Esta procesión, que se celebraba el pasado domingo 25 de junio ha significado el cierre del junio eucarístico en la localidad, que tenía su jornada culminante con el corpus de Santa María el domingo 18 de junio. Toda la feligresía de Santiago se vestía de gala para esta bonita jornada, en la que el protagonismo fue para los tres pasos del Niño Jesús, la Virgen de el Socorro y la custodia con el Santísimo.

Como no podía ser de otra manera en una localidad con tanta tradición campanera como Utrera, la jornada se abrió con la inconfundible banda sonora brindada por los campaneros, quienes dieron paso a los sones de la banda de cornetas y tambores «Pasión y Esperanza», que se encargó de abrir el cortejo y la Asociación Musical Utrerana, tras la custodia.

El «Corpus Chico» está organizado por la hermandad sacramental de El Silencio, poniendo en marcha una procesión en la que también participaron representantes de hermandades de la localidad, miembros del Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Utrera, el párroco de Santiago, así como las Madres Carmelitas, que como es habitual no quisieron perderse ni un detalle de la procesión desde el balcón de su convento, situado justo al lado de la iglesia.

Diversos altares salpicaron el itinerario por el que transitó la procesión, con calles como Alcalde Fernández Heredia, Ramón y Cajal, y Sevilla. Tras dos horas de recorrido, culminaba esta convocatoria con la que se pone fin al junio eucarístico que Utrera consagra al Santísimo. Una jornada en la que a pesar de registrarse temperaturas elevadas, no tuvo nada que ver con el intenso calor que soportaron todos los que participaron el domingo anterior en el Corpus de Santa María.