Merry Melodies
Merry Melodies 34390

Merry Melodies

Por  13:05 h.

Mi columna de este mes trataba otro tema, pero la noticia surgida recientemente sobre la minipelícula de dibujos animados del Stmo. Cristo de las Tres Caídas, me ha hecho cambiar de tercio.

Para que nadie dude de mi opinión al respecto, diré que, por una parte me sorprendió, pero por otra; desgraciadamente, no. El reducir una salida procesional con todo lo que conlleva a una tira animada no es más que el enésimo descendimiento de nuestra Semana Santa a la vulgaridad más absoluta. Sí, desde que se separaron fe y vivencia religiosa de la fiesta sacra por excelencia, hasta dejarla constreñida en un mero hecho cultural y festivo, nuestras cofradías han ido sufriendo un paulatino vaciamiento de sus contenidos principales.

Así, todo cabe en ella: desde dibujos animados a chapitas multicolores; desde bares “cofrades” donde mientras se bebe y se come suena de fondo la musiquilla del centésimo DVD del Martes Santo hasta pasitos que se arman como “tentes”; desde “dolorositas” para vestir como quien tiene una Nancy hasta “registradores” de música tras las bandas más castizas.

Me duele ver a mi Cristo convertido en un dibujito animado, y más me duele ver convertida la estación de penitencia en un episodio de una serie que se promete larga. La Semana Santa es la fiesta cristiana por excelencia: en la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo están los fundamentos de nuestra fe. Y la salida penitencial en el día señalado por las reglas, no es más que un reafirmarse en esas creencias y un rememorar los sufrimientos del Señor. Sí, ya sé que dentro de esos dolores caben todas las alegrías posibles: yo soy la primera que disfruto con mi estación de penitencia, lo que no me impide ser consciente del valor de lo que hago. Una túnica no es un disfraz, una túnica es un hábito. Y entre ambos términos hay bastantes matices.

La banalización de nuestra fiesta cristiana conduce a estos extremos: y todo queda reducido a algo que me entretiene. Pero entretener no es lo mismo que gustar. A mí me gusta la Semana Santa, pero no me entretiene. Para eso tengo otras muchas cosas.

Y lo peor, es que, según dicen la peli está hecha con la loable intención de acercar la Semana Santa a los niños. Y yo me pregunto ¿no se acerca mejor a los tiernos infantes llevándolos a ver cofradías? ¿no se da a conocer mejor nuestras cofradías a los niños haciéndolos partícipes de actos y cultos? ¿no tendrán los chiquillos una idea equivocada de la Semana Santa al alternar los capítulos de Bob Esponja con los de las cofradías? ¿ o es que terminarán los Gormittis saliendo de nazareno?

El amor que les tengo a mis titulares me hace respetarlos aún más. Y para mí, es una grandísima falta de respeto y de amor, convertirlos en animaciones. Mi Cristo de las Tres Caídas es algo muy serio para terminar transformado en un dibujo animado.