Un hombre graba con su iPad la histórica salida del Señor de San Roque desde la iglesia de Santiago
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El Recuadro

Ciriales 2015

En la Semana Santa de 2015 los pasos llevarán delante doscientos jartibles de la foto con su palo de selfi levantado
Por  13:48 h.

Al nuevo invento lo nombran con palabras horrorosas: «selfie stick». Que se escribe así y se pronuncia algo como «selfistic», que suena a marca de ginebra:

Ponme un yintonic con ginebra Selfistic, pero que sea en copa de balón, con rodajas de pepino y arvejones de las palomas de la Plaza de América. ¡Ah, y migao con sopas gordas de mollete de Antequera!

Es la moda, el selfistic. Un palo muy largo, muy largo, a cuyo final se coloca el teléfono móvil para hacerse un autorretrato con la cámara de fotos que todos estos aparatos llevan incorporada, que ni tienes que comprarte un carrete Kodak en Casa Pinto, ni llevarlo a revelar, ni nada. En mi admirada Puerto Rico, donde la lengua española está en constante lucha de frontera contra el inglés norteamericano, igual que no ponen en las señales de circulación «Stop», sino «Pare», y en vez de «Parking», «Estacionamiento», han inventado un hermoso término en castellano para el «selfie stick»: «vara de selfie». Así que, en sevillano, podríamos nombrarlo como «palo de selfie», siguiendo el modelo borinqueño.

Según me cuentan, los Reyes Magos se han hartado de traer selfistiques a los sevillanos.

-¿A usted no le han echado uno?

-Señora, por Dios: yo no soy hombre de esas cosas.

Y aquí viene mi temor: con esos regalos de Reyes, esta Semana Santa ser horroroso lo que ocurra con los palos de selfi. Me lo imagino porque ya he visto algo parecido. Aprovechando las vacaciones escolares europeas, estuve durante el puente de Tosantos en París con el nieterío. Y los llevamos al Louvre, donde Ana estaba interesadísima en ver la Gioconda. Delante del cuadro famoso había una bulla, ¿cómo les diría yo? ¿Usted ha visto cómo se pone la puerta de San Julián cuando va a salir el palio de la Hiniesta? Pues una cosa así, pero todo de japoneses. Todo Japón se había venido a ver La Gioconda. Los japos atiborraban la sala. Y por encima de la bulla, multitud de palos alzados. Fue la vez primera que vi los palos para hacerse selfis. Todos los japoneses se ponían de espaldas al cuadro de Leonardo, levantaban el invento, lo orientaban bien y, «clic, clic, clic», venga a hacerse fotos desde la altura con toda la bulla alrededor y con el cuadro al fondo.

Si esto era con la Gioconda profana, ¿se imaginan lo que puede ser este Viernes Santo cuando nuestra Gioconda a lo Divino salga de su basílica cabe el Arco de la Macarena? ¿Cuántos palos de selfie se van a levantar delante de la Esperanza por la calle Parras? En realidad este chisme está inventando para los cangrejeros. Todos los que (como los picadores al final de la suerte) levantan el palo se ponen de espaldas a lo que sea. A los cangrejeros de los palios les bastará darse media vuelta, ¡ar!, y alzar en la bulla el «selfistic» para hacerse la foto delante del paso. Y como a muchísimos de ellos se lo han echado los Reyes Magos, no lo quiero ni pensar…

¿Ustedes se imaginan cuántos palos de selfie se van a levantar en la plaza de San Lorenzo cuando salga el Gran Poder? Ni cruce de saetas ni nada: un bosque de palos de selfi levantados. ¿Y ante las Hermanas de la Cruz cuando pase La Amargura? ¿Y en la salida de San Esteban? La gente antes retrataba los pasos. Los tíos del vídeo buenos momentos de intimidad que nos estropearon los mamones con la luz cegadora de sus antorchas. Pero ya no se trata de sacar fotos de los pasos, sino de retratarse uno mismo ante ellos, para mandarlo luego a las redes sociales y a los alfaqueques sociales (que es la calle social que está al lado de Redes). Cuando estamos viendo cofradías y esperando el paso que lleva por delante 32.684 parejas de nazarenos, decimos:

-¡Ya viene ahí el palio, porque allí al fondo se ven los ciriales!

Eso era antes. En la Semana Santa de 2015 los pasos no llevarán delante ni cuatro ni seis ciriales, sino doscientos jartibles de la foto con su palo de selfi levantado. Y diremos:

-¡Ahí está el palio, porque ya se ven los palos de selfi de cuatrocientos gilipollas haciendo el carajote!

Antonio Burgos

Antonio Burgos

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