La palma del Miércoles Santo de 2014 fue para…. las sillitas
El Cristo de Burgos por su plaza / J. MACÍAS
EN CUARENTENA

¿Quién manda aquí?

Por  0:05 h.

La hipersensibilidad por la seguridad ciudadana en grandes eventos ha motivado un amplio debate sobre la necesidad de cambios en nuestra Semana Santa. Tras los sucesos de la Madrugada de 2017 éste debía ser el año de los grandes cambios. Sin embargo, estos cambios se han ceñido por parte de las autoridades a innovaciones técnicas preventivas y por parte de las cofradías a algunas modificaciones de horarios e itinerarios, amén del experimento de hacer a la inversa la Carrera Oficial el Martes Santo. Hay que añadir algunos retoques en cuanto a número y disposición de sillas en la Carrera Oficial, a todas luces insuficiente teniendo en cuenta la estrechez que supone la calle Sierpes, para la que no parece haber alternativa a pesar de los muchos proyectos que están sobre la mesa desde hace décadas.

Las hermandades no son amigas de cambios inmediatos, no en los plazos que exigen las autoridades y los cada vez más rápidos cambios de la sociedad digitalizada. Una colaboración del brillantemente renovado boletín de San Roque incluye una referencia al recorrido y horario de la cofradía del Domingo de Ramos en 1954 y poco se diferencia al que realizará, Dios mediante, el próximo día 25. ¿Cómo ha cambiado Sevilla y la hermandad en todos estos años?

Algunas cofradías recelan del interés político por inmiscuirse en sus cuestiones y así se reeditan las históricas tensiones con las autoridades para dirimir quién tiene el mando cuando la cofradía hace pública estación de penitencia; es decir, quién manda en las calles durante la Semana Santa.

La respuesta es sencilla: manda Sevilla, la ciudad, con todo lo que representa. En la ciudad, en su saber estar, en sus fuerzas de seguridad, en el conocimiento de las cofradías… hay que depositar la confianza de la respuesta ante cualquier imprevisto. Cualquier protagonismo excluyente es negativo. Y tan insensatas son las hermandades que se consideran ajenas al problema de la seguridad ciudadana y a la colaboración que deben prestar a las recomendaciones, como insensible es la autoridad que permite convertir la Plaza del Cristo de Burgos durante la Semana Santa en un zoco de puestos ambulantes a modo de feria. Tengan todos cordura, responsabilidad, sensibilidad y sentido común. Amén.

Juan José Borrero

Juan José Borrero

Juan José Borrero

Últimas noticias deJuan José Borrero (Ver todo)