El mes de noviembre

Por  3:37 h.

Ya pasó, prácticamente, el mes de Octubre, el mes del Rosario y que tanta preponderancia en cuanto a culto mariano en nuestras Cofradías tuvo en el pasado, esplendores de antaño y que parecen querer revivir tímidamente en los últimos años. Ya solo queda Noviembre para que finalice este año.

Y un año más que ha pasado me dice mi viejo amigo y maestro en el conocer las vicisitudes de nuestras Hermandades, pero Noviembre es un mes de gran contenido en cuanto a salidas procesionales, me dice mi interlocutor, que no se te olvide niño, que en Noviembre tendremos en las calles a dos de las Vírgenes de Gloria de más belleza y a dos de las Hermandades con mas tradición y abolengo.

A primero de mes la Virgen de Todos los Santos, la preciosa Reina de Omnium Santorum con su peculiar “paso” recorrerá las calles de su feligresía pregonándonos a todos, que la Santidad no es exclusiva de unos pocos sino la culminación de una vida en que la bondad en el ser y la rectitud en el comportarse hayan sido las líneas maestras que la hayan guiado.

Y no pasará mucho tiempo, acaso ni una semana, cuando por lo que fue compás del Antiguo Convento de San Pablo en la collación de la Magdalena la Virgen del Amparo esa dulce figura de mirada humilde hacia el suelo dirigida, pero que irradia enorme ternura, nos ofrecerá con su alado corazón, el consuelo que todos, y cada día más, estamos necesitando. Será el broche de oro de todas las procesiones de gloria que comenzaron en el lejano mes de Mayo y viene a terminar casi cuando el año finaliza.

Y oiremos, de nuevo, comento yo, el “ya, hasta la Semana Santa” cuando entre las lágrimas de alguno el “paso” de la Virgen del Amparo se pierda en el umbral de la puerta de la Magdalena.

Es verdad niño, me dice mi viejo amigo, eso ha sido tradicional comentarlo todos los años, llegado este momento porque, después de Ella no había pasos en la calle hasta la Semana Santa. Pero en un mundo en el que de nada estamos seguros ya ni de eso lo podemos estar. Quien sabe si habrá por ahí cualquier efemérides cualquier aniversario, cualquier hermanamiento, visita o devolución de visita que con cualquier motivo más o menos fundado nos ponga un “paso” en la calle el día menos pensado. Que, como nos descuidemos, veremos algún día de Navidad un Cristo Crucificado cuando entre villancicos estemos celebrando el Nacimiento del mismo Dios que va en el “paso”.

¡Hala! No sea usted exagerado, le replico. Tiempo al tiempo amigo mío que muchas cosas que ni nos imaginábamos están pasando en nuestras Cofradías y todavía no lo hemos visto todo. El tiempo nos lo dirá, aunque, en bien de la cordura que debe imperar en nuestras Hermandades, ya va siendo hora de poner coto en el campo sin vallar de las salidas extraordinarias. Ojalá así sea y tú y yo lo podamos ver.