De lo divino y de lo humano

Por  8:27 h.

Semana Santa 2008 - Cofradías: Custodia Había, según rezaba el refrán, tres jueves en el año que relucían más que el sol, de los tres, tan solo queda en la liturgia católica el Jueves Santo, la Ascensión y el Corpus pasaron a los domingos siguientes. Pero en nuestra Sevilla, tan peculiar para algunas cosas, el Ayuntamiento hizo fiesta local el día el Corpus en un alarde inesperado de fidelidad a la tradición, religiosa en este caso.

Y ese jueves señalado pasó de ser fiesta exclusivamente religiosa a ser una mezcla singular de fiesta municipal y religiosa potenciándose, desde el mismo Ayuntamiento, la celebración de las vísperas del Corpus con actos culturales, conciertos en la calle, exorno de fachadas, escaparates y balcones, todo conforme dictaba la tradición.

Y es aquí que, en la actualidad, hay más ambiente en la calle en la tarde-noche de la víspera que en la propia mañana del Corpus. Y por doquier florecen grupos de música de cámara que amenizan el paseo de los miles de sevillanos que abarrotan las calles por las que, al día siguiente, transcurrirá la procesión.

De ninguna manera quiero que se crea que desde aquí vaya a criticar esta “neofiesta” que, incluso, se ha llegado a denominar como esplendores del Corpus, por más que se lleguen a programar algunos espectáculos que no parecen corresponderse con el espíritu religioso originario de la festividad, pero lo que si parece necesario es que algunos conceptos queden claros para todos. Que las vísperas están muy bien si no olvidamos que no son más que eso, vísperas de la autentica e importante celebración. Que es laudable que nuestra Corporación Municipal se vuelque en ellas si no abandona la Procesión del día siguiente y deja de proveer, por ejemplo, un mínimo de agentes de policía local que cuide del buen orden de la misma.

Pero, sobre todo, que no tengamos que oir cada año que la Procesión del Corpus se hace interminable y que habrá que pensar en limitar el número de los participantes en la misma y, lo que es peor, que no sean los mismos cofrades, los que participen de estos comentarios. El Corpus es un acto de culto a Jesús Sacramentado, al único Dios Vivo y Verdadero y la participación en la procesión es una forma de venerar y honrar al esencial Sacramento de nuestra religión, la Eucaristía. Que en Semana Santa, en Mayo o en Octubre, salen a la calle Imágenes, por mucha devoción que les tengamos, pero Imágenes al fin y al cabo. El Jueves de Corpus, Dios mismo sale a Sevilla y todos estamos obligados a acompañarlo.

Así pues, no mezclemos lo Divino con lo Humano, que nadie puede discutir lo que tiene de especial y encantador el ambiente de las vísperas, pero que no se olvide, tampoco, que la auténtica celebración ocurre en la mañana del jueves y que esa celebración es, ni más ni menos, que un acto de Culto Solemne a la Eucaristía, no queramos limitarlo, pues, ni por razones de espacio ni por razones de tiempo. Que quizás la procesión se podría organizar de otra manera, tal vez sea cierto, pero, para nada, se puede limitar la participación sino, al contrario, fomentarla.

Feliciano Fernández en cardiólogo del Hospital Universitario Virgen Macarena y de la Clínica de Fátima