El Forraje y el grano
El Forraje y el grano 34362

El Forraje y el grano

Por  18:05 h.

Estamos a la puerta de un nuevo curso en el devenir de nuestras Cofradías, un año que, a simple vista, no parece que sea sencillo por la cantidad de cuestiones que se nos plantean como asociaciones católicas que somos.

Y es verdad que podríamos caer en la tentación de hablar y obsesionarnos, exclusivamente, con los problemas que, por parte del Ayuntamiento, se quieren plantear en la Carrera Oficial en la próxima Semana Santa. Sería lo más fácil pues es lo que nos afecta más cercanamente, pero ello no sería más que un error, un tremendo error del que los que más beneficiados saldrían serían los propios políticos que parecen haber sacado este tema a la palestra en el momento más adecuado para sus intereses.

No nos vayamos a equivocar, como ya han señalado tanto en público como en privado, muchos cofrades de peso, no nos dejemos cegar por esta cortina de humo levantada para que no nos centremos en lo realmente esencial, en lo que va frontalmente en contra de lo que nuestra religión nos exige, el que defendamos la libertad religiosa y el mantenimiento de los símbolos de nuestra fé, que es la que profesa la mayoría de los españoles y que, además, es parte sustancial de la cultura occidental y, por encima de todo, el que defendamos el derecho a la vida como algo consustancial con la existencia humana, derecho que se ve más pisoteado, aún, con la nueva ley del aborto.

En eso tenemos que emplear toda nuestra fuerza, toda nuestra capacidad de influencia sobre la sociedad sevillana que, confesándose mayoritariamente católica ha de impedir los atropellos que la ideología política que gobierna en nuestro ayuntamiento quiere cometer contra nuestras crencias y, por tanto, contra las creencias de los cofrades que, no lo olvidemos, tenemos que ser, no solo católicos sino católicos especialmente comprometidos como miembros perteneciente de forma libre y voluntaria a una asociación eclesial como son nuestras Hermandades.

Sepamos, pues, separar el grano del forraje, luchemos contra la erradicación de los símbolos cristianos en nuestras escuelas y combatamos, con todos los medios a nuestro alcance, el que se promueva el asesinato de niños antes de su nacimiento. Y plantemos cara a esta clase política que, porque nuestras Hermandades son para ellos solo elementos culturales, correrán, en Semana Santa, a coger varas y figurar delante de nuestros pasos. Y nosotros lo seguiremos consintiendo.