“Golpe a golpe, beso a beso”

Por  11:04 h.

Semana Santa 2008 - Cofradías: Fernando Aguado Cuando llamo a la centralita de cualquier empresa me salta la repetitiva sucesión de notas que recuerdan la Quinta de Beethoven , “La Primavera” de Vivaldi, o en el peor de los casos, el último éxito del verano. Sin embargo, cuando mi tocayo coge el teléfono, además de un cariñoso “¡Qué pasa miarma!”, escucho el hermoso estruendo que provoca la lucha entre la gubia y la madera. Me pregunto entonces cómo puede mantener una conversación a la vez que ayuda con sus golpes al nacimiento de una nueva imagen convirtiendo la madera en carne.

  • Dice que es fácil, que cuando tiene memorizados en la cabeza los trazos de los bocetos, lo único que hace falta es tener la resistencia suficiente para no descansar hasta que concluya. Mientras tanto, le habla, le habla a medida que va descubriendo golpe a golpe, beso a beso, su rostro. Le cuenta sus cosas, sus preocupaciones, sus ilusiones y sus miedos. Fernando está con Él, en su taller, aún no lo ha descubierto el pueblo, todavía tiene las manos y los pies intactos, las únicas oraciones que ha escuchado son las de su autor, este joven sevillano que no llega ni a los treinta años y dedica su vida al arte de la imaginería.
  • Cuando la madera ya se ha convertido en Dios, deja un vacío inexplicable en su taller, en su pequeño templo, y pasa a ser del Pueblo, de la madre que pide por su hijo, del parado que necesita un trabajo para mantener a su familia y hasta del joven que quiere entrar en la Universidad. Es probable que en uno de sus paseos, amigo lector, por la calle San Luis, escuche usted los golpes del artista con la gubia. Deténgase. Cierre los ojos. En un futuro, usted o los suyos se arrodillarán ante la obra de Fernando Aguado, y le hablarán, le contarán sus cosas, sus preocupaciones, sus ilusiones y sus miedos.
  • Tocayo, amigo mío, ¿te imaginas el día que tus futuros hijos también se arrodillen ante Él?, ¿el día que lleven en la cartera una estampa con su rostro y presuman de las manos de su padre?

Fernando García Haldón es periodista y autor del libro “Pesadillas de cofrade”