No lo saben

Por  7:48 h.

Empiezo dando ideas para quienes vayan a criticar este artículo. Seguro que tildan estas palabras de frívolas, pero nada más lejos de mi intención, lo que no voy a hacer es aprovechar la noticia de El Gran poder para hacer el artículo lacrimógeno de turno, que es lo que parece que nos gusta aquí, y que además, es lo que trasladamos al resto de España. Ya hemos escuchado a los Cruz-Solís y a Álvarez Duarte, el daño es reparable.

Dicho esto, pienso que desde la triste agresión al Señor de Sevilla hay quienes opinan que las imágenes deben contar con sistemas de seguridad que evite sucesos como estos. Yo, qué quieren que les diga, no lo tengo tan claro. Lo que ha pasado en San Lorenzo podía haber pasado en cualquier templo, por más o menos protegida que estuviera la talla en cuestión. Es una anécdota protagonizada por un pobre hombre. También podía haber pasado en plena Semana Santa, ¿se imaginan? Si queremos medidas de seguridad, aquí aporto algunas que debemos tomar cuando nuestros titulares salgan a la calle.

1.- Metamos las imágenes de nuestros pasos en cabinas blindadas y convirtamos nuestros grandes misterios en una partida de tetris para los priostes.

2.- Rodeamos los pasos de guardaespaldas con gafas de sol armados hasta los dientes que corren a ritmo de campanilleros.

3.- Muy importante, pedimos reconocimiento médico e informe psicológico de nazarenos, costaleros, músicos y acólitos, no vaya a ser que alguno de estos aproveche su puesto para dañar las imágenes.

4.- Cacheo a todo el que entre en el templo, y scaner completo, como en los aeropuertos. Toma ya.

5.- Prohibidas las salidas extraordinarias, para no poner en riesgo la integridad de nuestro Cristo o Virgen.

6.- Todas nuestros titulares deben tener su réplica, que será la que procesione en Semana Santa.

Desgraciadamente, no podemos evitar sucesos como el que ha sucedido en San Lorenzo, repito, no podemos. Pensemos que no es lo habitual, que ni yo tengo memoria para recordar algo parecido. Por favor, pensemos que nuestros titulares no pueden estar a veinte metros de altura ni encerrados en urnas, yo quiero seguir viendo al Cachorro y a mi virgen del Patrocinio como cuando iba con mi abuelo a la capilla, ¿y vosotros?