Acólitos de la Amargura el Domingo de Ramos / PASION EN SEVILLA

Primer golpe. Acólitos

Por  11:10 h.

¿Qué queda por saber de los hermanos costaleros? Nada. Desde que surgieron en los años setenta las cuadrillas no profesionales, este ha sido uno de los temas que se ha analizado desde todos los puntos de vista posibles y hasta de los imposibles. Porque incluso han salido libros ofreciendo la visión del colectivo desde el punto de vista de la psicología. Es de esperar que no salga ninguno que lo aborde desde la parapsicología. Nadie sin embargo le prestado atención a otro fenómeno, no tan masivo, pero que ha llegado a la vida interna de las cofradías desde los años noventa de manera muy contundente para quedarse. En efecto, son los acólitos, ese grupo de chavales -y a veces no tanto- que no quiere salir de nazareno ni de costalero porque prefiere coger la dalmática, el cirial y un incensario para darle luz y veneración a su Imagen.

Que nadie se asuste; si antes había hermandades que pagaban a la gente para que salieran de nazareno -los alquilones- y todas abonaban sus honorarios a las cuadrillas que sacaban los pasos,también los acólitos recibían su dinero y hasta un pelado de barbero en la sacristía para que no salieran con greñas. Hoy todo es al revés: paga el nazareno, paga el costalero y paga el acólito.

¿Y por qué el «boom» del acolitaje? ¿Por qué tanto interés? Puede haber tantas razones como miembros. Vamos a quedarnos con que son jóvenes a los que no les importa ir a cara descubierta para proclamar su fe, de camino van cerca de su paso y otros esperan así entrar en la cuadrilla.

Reciben cursos de liturgia para saber el significado de lo que hacen, pero en algunos casos reciben presiones para que aparezcan por la hermandad -a veces como decorado- porque muchas vinculan su presencia en actos, cultos o retiros con el acceso al puesto que sueñan con ocupar en los cuerpos de ciriales.

Es triste eso del carnet por puntos que está en vigor en ciertas cofradías. Y hay que decirlo; porque salir de acólito no es una competición. Es un deseo de los jóvenes que no se debe frustrar portonterías.