Besapiés del Señor de Pasión / M. J. RODRIGUEZ RECHI

Primer golpe. El año de Pasión

Por  10:09 h.

No lo hizo Fidias, aunque pudiera, ni Praxíteles, que también. Surgió de la madera en la Juan Martínez Montañés encontraba los rasgos del simulacro sagrado del hombre destinado a recibir la veneración de los fieles. A golpe de gubia apareció un rostro que nada tiene que envidiar a los de las figuras que compusieron el friso del Partenón, y un cuerpo que es matemática pura, equilibrio perfecto. Eso ocurrió probablemente hace 400 años, en 1615, cuando Sevilla era la capital de Occidente.

No cabe ninguna duda; pase lo que pase, ocurra lo que ocurra, este 2015 es por encima de todo el año de Pasión; debe serlo porque no todas las ciudades tienen siempre a la mano una de las maravillas del arte religioso universal como es la talla del prodigioso Nazareno del Divino Salvador cumpliendo cuatro siglos. Hace meses la hermandad avanzó las intenciones de un intenso programa de celebraciones para el próximo otoño que iban mucho más allá del pack habitual compuesto por una salida, un cartel, un logotipo, un pregón (o una meditación a oscuras) cuarto y mitad de actos  formativos y una acción social con fecha de caducidad. La altura de ese esbozo de programa era tal, que una posible salida extraordinaria quedaba relegada al ámbito de lo complementario y no de lo central. Y además una salida modesta, corta, todo lo más del Salvador a la Parroquia del Sagrario o a la Catedral para que la Imagen estuviera presente en la misa conmemorativa de la efemérides.

Siendo el programa original y ambicioso, a veces suele ocurrir que una conmemoración sin un acto de culto público especial no tiene la repercusión popular que debiera. El hastío de salidas extraordinarias hasta por el aniversario de una parihuela ha desfigurado totalmente su sentido. Por eso, y tratándose de lo que se trata, nada menos un cuarto centenario, no hay que tener miedo a celebrar, ni reparos a autorizar, el culto público llamado a convertirse en el eje central de este 2015 que será y que de hecho ya es, el año de Pasión.