Cristo de la Púrpura de Las Cigarreras / M. J. RODRÍGUEZ RECHI

Primer golpe. Una nueva imagen

Por  10:55 h.

Hace ya años, no demasiados, en la hermandad de las Cigarreras se pensó -solo se pensó- si no era conveniente plantear un nuevo cambio de la imagen titular del misterio de la Columna y Azotes. La actual obra de Buiza vino a resolver en 1974 el problema histórico que había tenido la cofradía con sus distintos azotados. Era y es una imagen poderosa, muy atrevida, con mucha fuerza, pero era y sigue siendo una imagen de misterio. Hay muchos Cristos en Sevilla que cumplen esta función, la de ser la parte de un todo. Pero cuando se aíslan no funcionan de la misma manera que en el conjunto. Esto no es malo ni es bueno, es simplemente así.

Cambiar una imagen sagrada en Sevilla es algo así como anatema. Existen tallas de ínfima calidad que siguen saliendo en una Semana Santa que se caracteriza por la alta calidad de su patrimonio. Hace un tiempo los cambios eran normales, pero ahora, en ese extremado conservadurismo que más bien es ignorancia no hay nada que hacer; hasta plantear la alteración de una figura secundaria puede costarle a una hermandad una crisis interna.

En este contexto, Las Cigarreras ha tomado una decisión valiente similar a la del Cerro del Águila cuando aceptó al Nazareno de la Humildad y parecida a la de la cofradía de San Pablo cuando cambió a su Virgen por la de Álvarez Duarte. Va a rendir culto a la antigua advocación de la Púrpura y para ello cuenta ya con una extraordinaria imagen de Navarro Arteaga que está expuesta en el Ayuntamiento hasta el 7 de este mes. Tras su bendición, el día 11, quedará al culto en la capilla de la Fábrica de Tabacos. Esta sí es una imagen que puede ser muy devocional porque inspira sentimientos que el hombre de hoy vive en carne propia: dolor, soledad, abandono, ternura, soledad… Ahí está el Rabi de Galilea en una actitud humana, la de coger lo poco que tenía, un manto púrpura después de haber sido sometido a la tortura. Hay quien ve en esta obra influencias roldanescas, pero no tiene nada que ver con el maestro del XVII. Arteaga es un genio a la hora de expresar la fuerza tranquila, el movimiento a cámara lenta y la belleza extrema del dolor. El Cristo de la Púrpura no será ahora titular de Las Cigarreras y es impensable imaginar el tercer paso en una cofradía con tan recortado número de nazarenos. Sin embargo apostaría a que no pasará demasiado tiempo para que estas dos premisas se pongan en cuestión. Hasta entonces, quedémonos con la gran noticia: La Semana Santa de Sevilla acaba de ganar una grandiosa imagen de Jesús el Nazareno.

José Cretario

José Cretario

José Cretario

Últimas noticias deJosé Cretario (Ver todo)