Tirar la piedra y esconder la mano

Por  1:13 h.

Semana Santa 2008 - Cofradías: Foros La intromisión en la vida ajena, y la difusión de aspectos íntimos y personales de los demás, es algo que desgraciadamente acontece con demasiada frecuencia en la sociedad en la que vivimos. Sí estos hechos son, además, protagonizados por famosos, el asunto toma un cariz más atractivo, morboso, para el público que demanda y consume esos productos de baja calidad.

  • De su comercialización se encarga ese retrete social, por todos conocido, donde famosillos, pseudo-informadores y periodistas del chismorreo, sacan punta e hilvanan historietas suculentas, en lo económico y en lo social, ofertando a la opinión pública aspectos y sucesos intrascendentes, como asuntos de vital importancia para la vida informativa del país.
  • Este nuevo entretenimiento social, consistente en hurgar en la vida de los demás, cuestionando y divulgando valores y aspectos personales tan importantes como la profesionalidad, la familia, la condición sexual o las ideas políticas, por poner ejemplos, tienen su fiel reflejo en otros escaparates más localizados, más próximos al ámbito que nos ocupa. Un ejemplo conocido lo tenemos en los foros de opinión sobre la temática cofradiera.
En ellos, el anonimato viene enmascarado por un simple nick o apodo, obtenido en pocos minutos por correo electrónico, y proporciona la impunidad necesaria para que arremetan contra honra y fama de los demás, los que son incapaces de hacerlo a cara descubierta, y con la educación que posiblemente no tengan.
  • Cuando los creadores de portales cofradieros en internet conciben la idea de abrir un foro de opinión sobre cofradías, lo hacen con el objetivo de servir de punto de encuentro y debate de personas anónimas que dejan en estos lugares virtuales sus opiniones, comparten sus fotografías o documentos, muestran sus creaciones o simplemente ilustran con sus conocimientos y experiencia la bisoñez de otros internautas o “foreros”, que encuentran aquí una enciclopedia muy completa sobre artes, historia, música, actualidad o acercan la Semana Santa de otros lugares a la pantalla de su ordenador.
  • Pero este nuevo formato de tertulia cofrade, tiene un sórdido contrapunto en el momento en que el anonimato se utiliza para otros fines como descalificar sin ser visto, insultar sin que sepan quien lo hace, revelar cuestiones personales sin que te identifiquen o poner la vida de los demás a los pies de los caballos, por el mero hecho de dañar la imagen ajena, vengar afrentas o simplemente por un mal entendido entretenimiento. Es cierto que los moderadores de estos lugares se afanan en mantener “limpio” el patio, pero son personas que aparte de esta labor altruista y abnegada de la moderación, tienen trabajos, ocupaciones familiares y resulta difícil vigilar día y noche estos lugares públicos donde, cuando menos se lo esperan, algunos vierten los excrementos dialécticos que tan mala imagen dan.
  • Estos malos usos la Red, con actuaciones que a veces se extienden más allá de los límites marcados por el ordenamiento jurídico o por la mínima exigencia moral, tienen su caldo de cultivo en los foros, dada la facilidad con que la gente accede. Sería elogiable que los responsables de estos lugares de opinión aspirasen a ganar en calidad (de sus participantes), en detrimento de la cantidad (de mensajes e intervenciones), exigiendo la identificación previa de las personas que acceden a él, y no sólo con una simple cuenta de correo electrónico. Bancos, administraciones públicas o empresas, conceden certificados digitales o claves de acceso para clientes y usuarios, los cuales avalan la responsabilidad de sus actos con una plena identificación ante los administradores del lugar que visitan.
  • Es una cuestión a tener en cuenta, ya que como dijo alguien no hace muchos días, “Los cofrades y/o capillitas solemos (vamos a incluirnos todos) tirar la piedra y esconder la mano”.

  • Juan Pedro Recio es Graduado Social, autor de la tesis “Los gremios y las cofradías” y redactor del programa “Cíngulo y Esparto” de Punto Radio