Cara y cruz
Cara y cruz 34361

Cara y cruz

Por  9:35 h.

Cuando aún quedan casi doscientos días para el próximo Domingo de Ramos, el aluvión de noticias, proyectos, estrenos y reformas de cara al curso que empieza ha desbordado la aparente tranquilidad informativa del verano. La Semana Santa de 2010, muy en el horizonte de nuestro almanaque, ya presenta sus credenciales.

Entre ese bosque de noticias merecen nuestra atención las que hacen referencia a dos hermandades que veían en el Sábado Santo el objetivo de sus pretensiones. Al final, serán la cara y la cruz de una misma moneda. La cara, para la Hermandad del Sol. Una vez solventado el problema financiero, y a la espera de las licencias municipales y eclesiásticas, acometerá durante tres meses la construcción de la capilla desde la que harán historia el próximo Sábado Santo. Todo lo tienen organizado. Horarios, Itinerario, cortejo procesional y el noviciado de las vísperas cumplido. Esta hermandad cuenta desde hace ya tiempo con el beneplácito de la Autoridad Eclesiástica, el Consejo de Cofradías, y las Hermandades del Sábado Santo. Después de varios años de espera, parece que en 2010, nazarenos de ruán verde cruzarán por San Bernardo y la Puerta de la Carne para buscar el corazón de Sevilla.

La cruz, para la Hermandad de la Resurrección. En Santa Marina han recibido, por segunda vez, la negativa a su cambio de jornada. También tenían horarios previstos, itinerarios alternativos para no confluir con las demás hermandades, y el anhelo del cambio a unos horarios menos intempestivos que los que trae la madrugada del Domingo de Resurrección. Bajo la presidencia de Manuel Román, el Consejo de Cofradías, con informe incluido, les dio la negativa por respuesta. Contaban entonces con la aceptación de la Jerarquía y el apoyo de la mitad de las hermandades de la jornada, pero no fue posible. Ahora, con nueva Junta en el Consejo, nuevo delegado de la jornada y en pleno proceso aperturista a nuevas cofradías, volvieron a pedir su inclusión en la nómina del Sábado, abriendo el dia. Otra vez han visto como les cerraban las puertas del Sábado. Ahora se antoja más difícil que antes. El Consejo ha sido rotundo en su negativa. Las dos hermandades (Servitas y Trinidad) que apoyaban su inclusión, han cambiado de parecer, y a la Jerarquía no le gustó las formas de solicitar el cambio. Difícil lo tienen.

La situación de esta Hermandad es clara. La negativa recibida, y la falta de apoyo la sitúan, mejor dicho, la dejan en el Domingo de Resurrección como único día posible para su estación de penitencia. Ello acarrea un incierto futuro para sus aspiraciones. Este nuevo revés podría servir de punto de partida para un aconsejable cambio de horarios. Su cuerpo de nazarenos lo agradecerían. La mañana o la tarde serían, a nuestro juicio, los momentos perfectos para que Sevilla celebre la Resurrección del Señor en torno a esta popular cofradía. La celebración más importante de nuestra Iglesia.