Dia Internacional de las Personas de Discapacidad

«Bla, bla, bla», el corto que te hará mirar con otros ojos a las personas con Síndrome de Down

Alexis Morante dirige con maestría la obra, que ya acumula más de 20 premios y ha sido preseleccionada para los Goya

INMA ZAMORA Madrid - Actualizado: Guardado en: Actualidad

Modificar la percepción sobre ciertos sectores sociales no es una tarea fácil y, a menudo, los prejuicios están demasiado presentes. El cortometraje «Bla, Bla, Bla», dirigido por Alexis Morante, intenta desmitificar a un colectivo perseguido a menudo por una actitud paternalista y que en poco beneficia a quienes, a pesar de las barreras, luchan por ser tratados en igualdad de condiciones. El trabajo de Morante tiene como protagonistas a tres personas con Síndrome de Down cuya actuación bien merece el reconocimiento de la crítica. De momento, el cortometraje ha estado nominado en 80 festivales, ha ganado más de 20 premios y es uno de los preseleccionados para los Goya.

— ¿En qué momento pensó en la idea de hacer el cortometraje?

Fueron varias fases. Yo vivo normalmente en Los Angeles, pero cada vez que voy a mi tierra (Algeciras) nos juntamos los amigos que siempre hemos hecho cortos y trabajaos allí en el pasado. Nos apetecía rodar algo corto pero con calidad, y por aquel entonces estaba abierta la convocatoria de Notodofilmfest. Las reglas del juego son un máximo de 3 minutos y medio y que el corto sea inédito. Ya teníamos la excusa. Nos faltaba la historia. En mi familia hay varios profesionales que llevan toda su vida dedicados a las personas con discapacidad. Mi tía es la directora de APADIS Bahía de Algeciras y mi hermano es psicólogo y director de uno de los centros.

Siempre nos ha encantado trabajar con las personas con discapacidad y en este centro en concreto hay mucha creatividad en el ambiente. Me reuní con mi hermano (que además es guionista) y planteamos cómo contar una historia relacionada con la discapacidad, pero sin caer en los clichés del buenismo y el paternalismo que suele rodear los trabajos audivisuales que se hace con ellos. De ahí surgió la idea general. Del BlaBlaCar surgió la idea concreta. Y de la crisis y los deshaucios y cómo golpea más duro a los más desfavorecidos, surgió el guión. Hicimos un casting y los elegidos fueron actores de gran nivel con Síndrome Down. A esto le sumamos un actor de renombre como Salva Reina, y ya teníamos la combinación.

— La discapacidad física e intelectual está cargada de estereotipos. ¿Qué considera que puede hacerse al respecto?

Lo primero que hay que hacer para romper estereotipos y prejuicios es conocerlos. Compartir con ellos cualquier experiencia como lo harías con cualquier persona. Y después no ponerte límites en lo que crees que pueden hacer en la vida. Porque realmente lo pueden hacer todo. Como en todo en la vida, una vez que conoces algo bien por dentro, te ves con la confianza de dar el siguiente paso. Hacer humor sobre ello.

Las personas con discapacidad son los primeros que se ríen de todo. No suelen verse identificados cuando se ven en el cine retratados con lástima y paternalismo (especialmente las personas con Síndrome Down). Por ejemplo, uno de los actores (Manuel Ponce) se cachondea de todo el mundo, nunca sabes si está de broma o en serio. Por eso planteamos el corto ‘Bla Bla Bla’ como una pequeña historia de humor negro, huyendo del estereotipo, pero a la vez abrazando los prejuicios de las peronas con ellos (interpretado magistralmente por Salva Reina en el personaje conductor de BlaBlaCar).

— El corto ha ganado ya diversos premios y ha sido preseleccionado para los Goya. ¿Cómo afronta el éxito del proyecto?

Primero lo afrontamos con sorpresa, en el sentido bueno de la palabra. No teníamos mayor pretensión que hacer un corto para el ’Notodofilmfest’. Pero cuando al final fue el corto más premiado en la aquella edición nos llevamos una gran alegría. El ’Notodofilmfest’ es una enorme plataforma para un corto. A partir de ahí fue todo más fácil.

La integración de las personas con discapacidad tiene que ser algo natural

«Freak Agency» se encargó de distribuirlo y empezó a funcionar en los festivales. Hasta la fecha ha estado nominado en más de 80 festivales, y ha ganado más de 20 premios. Especial repercusión tuvo ser el corto más premiado también en Cortogenia (mejor dirección, mejor actor, mejor música, mejor montaje). También se ha llevado varios premios especializados en discapacidad e integración, lo cual nos hace mucha ilusiòn, porque confirma que el corto funciona también entre el gremio de la discapacidad, a pesar de ser más arriesgado. El colofón ha sido la preselección para los Premios Goya y para los Premios Forqué. Esto ha desatado la locura sobre todo en la asociación APADIS Bahía de Algeciras. Todos están muy volcados en promocionar el corto, en que llegue al máximo de académicos posibles, para que ver si conseguimos meternos entre los 5 nominados.

— ¿Carece la industria audiovisual de proyectos como el suyo, en el que se involucra a los colectivos más desfavorecidos?

Si hablamos de España, no creo que haya ni siquiera industria del cine, por lo que imagínate hablar de involucración de colectivos desfavorecidos. Yo creo que la integración de las personas con discapacidad tiene que ser algo natural, que los actores participen en películas que tengan personajes bien escritos para ellos. A más industria y más películas, más posibilidades habrá de que haya personajes con discapacidad.

En cuanto a llevar el mundo del cine en particular, y el del arte en general a los colectivos con discapacidad, ahí sí creo que se puede hacer mucho más. Yo hablo de lo que conozco, que es la asociación APADIS Bahía de Algeciras, y ellos se esfuerzan mucho con esto. APADIS lleva 50 años trabajando por la mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad y cada vez ocupa un puesto más importante el arte y la creatividad. No paran de sorprenderme lo creativos que pueden llegar a ser. Son varias las obras de teatro que han hecho ya, tienen talleres de artes plásticas y como actores no tienen límites. Nosotros ya hemos rodado con ellos varios videcolips y cortometrajes. Pero es cierto que ‘Bla Bla Bla’ ha sido el más especial.

— ¿En qué sentido cree que el mundo de la cultura, en este caso el cine, puede ayudar a solucionar las cosas, por ejemplo los prejuicios frente a determinados colectivos?

Como he dicho antes, la mejor forma de solucionar prejuicios es conocer aquello de lo que tienes prejuicios. Creo que cuanto más conoces, menos prejuicios tienes, y sobre todo más libertad para poder hacer cualquier historia sobre discpacidad (y no sólo centrarte en la exposición del drama, de la vulnerabilidad, del paternalismo. Nada peor para este colectivo que tratarlos con lástima. Eso en cuanto a actitud. En cuando al sector, pues crear más muestras, más conferencias, más eventos que integren a todos los colectivos, crear premios especiales, talleres, llevar la cultura a los centros donde estos colectivos trabajan o estudian. En definitiva, acercar los colectivos al cine, pero también acercar el cine a ellos.

— ¿Cree que se destinan pocos recursos a la inclusión de este colectivo?

No soy la persona más autorizada para hablar de esto, ya que los profesionales son mi tía y mi hermano. Pero por lo que veo a través de ellos, siempre están luchando por tener más recursos y porque se les escuche más. Siempre se puede hacer más.

Dirigir a estos actores ha sido un placer

— Tras trabajar con personas con discapacidad intelectual, ¿cuál ha sido su experiencia?

Mi experiencia ha sido muy enriquecedora. No sólo para mi, sino para todo el equipo. A los actores concretamente yo los conozco desde que era pequeño y sabía de sus dotes para interpretar. Pero aún así me siguen sorprendiendo. Son muy aplicados, aguantan todas las tomas, atienden a las indicaciones como nadie, nunca pierden la concentración. Dirigirlos ha sido un placer, como con cualquier actor. Mención especial merece el actor Salva Reina (‘La Isla Mínima’, ‘Allí Abajo’) que aceptó hacer el corto sin saber muy bien a qué se enfrentaba. Tuvo una conexión instantánea con ellos, se lo pasaron en grande y el feeling como actores queda claro en el corto. Creo que por eso se ha llevado varios premios por su actuación, por lo bien que interpreta a su personaje, pero también por esa conexión especial que se genera en el coche, una mezcla entre prejuicio y miedo a lo desconocido… que al final es lo que nos pasa a todos.

— ¿Podemos quitarnos de la cabeza la idea de que este colectivo no podría desempeñar puestos de trabajo de responsabilidad?

Por supuesto que pueden desempeñar puestos de responsabilidad, pero dentro de sus capacidades. Pero es que esto pasa con todas las personas. Si no se te dan bien las matemáticas, no podrás tener un puesto de responsabilidad de algo que implique saber de matemáticas. En el cine lo mismo. ¿Pueden actuar ellos? Sí. ¿Entonces, por qué no van a poder tener la responsabilidad de ser los protagonistas y llevar el peso de una película o cortometraje?

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