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La maldición de presentar los Goya

Andreu Buenafuente y Silvia Abril se pondrán al frente de la próxima gala de los Premios Goya

Andreu Buenafuente junto a Rosa Maria Sarda en la gala de los Goya 2010
Andreu Buenafuente junto a Rosa Maria Sarda en la gala de los Goya 2010 - ÁNGEL DE ANTONIO
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Durante los últimos años, hemos visto cómo las redes sociales se han incorporado a la gala de los Premios Goya y no con la mejor función posible. Lejos de aprovechar esta fiesta del cine para demostrar lo cinéfilos que son algunos, gran parte de los seguidores que comentan la gala lo hacen para criticar a los presentadores (aunque es algo que se había hecho siempre, ahora tiene mayor repercusión). Por esto, es muy difícil encontrar algún valiente que se atreva a desafiar a «la maldición de los Goya» y presentar la gala.

Hace apenas unos días conocíamos la noticia de que Andreu Buenafuente y Silvia Abril serán los que se encarguen de tal peripecia en la próxima gala de los Premios Goya, que se celebrará el próximo 2 de febrero (y que podría tener lugar en otra ciudad). Ambos cuentan con una ventaja: entre ellos hay un veterano en lo que a presentar los Goya se refiere.

Buenafuente ya puso al frente del evento allá por 2010 y 2011, cuando aún se escribían más noticias que comenzaban por «los mejores momentos» que por «el traspiés de». En aquel momento, el presentador causó toda una sensación en la forma de presentar y recibió grandes halagos tras acabar una gala simulando su muerte. Para presentar la edición de 2011 fue «resucitado» por Antonio Resines (quien se convirtió en un dios para la ocasión) y después, tan campante y bajado del cielo, condujo la gala.

Andrés Pajares y Carmen Maura (1990), Guillermo Toledo y Alberto San Juan (2003), José Corbacho (2007 y 2008) o Eva Hache (2012 y 2013) son algunos de los que consiguieron sortear esta maldición, y a día de hoy conservamos un buen recuerdo de su actuación. Sin embargo, Manel Fuentes vivió esas críticas, pero supo llevarlas con templanza. El presentador reconoció que ese fue «un año complicado», pero remarcó que «siempre hay que hacer caso de las redes sociales para mejorar».

El siguiente en sufrirlo fue Dani Rovira. Pero no solo fue durante una edición: el cómico le pilló «el gustillo» y llegó a presentar hasta tres galas de los Goya. Incluso antes de hacer frente a su última edición como presentador, contestó a aquellos que le criticaron en sus dos años anteriores y les dedicó un titular más que polémico: «Hago los Goya para que no ganen los cuatro borrachos de Twitter». Los elegidos para suplirle fueron Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes en 2018. Al conocer estos dos nombres, fueron muchos (los mismos que criticaban a Rovira) los que pidieron su regreso.

Para Ernesto Sevilla y Joaquín Reyes no iba a ser menos. El dúo cómico, de los más reconocibles del país, quienes se llevó el palo de los seguidores. Desde cuestionar sobre la condición de quién había escrito el guion de la gala a calificar el humor de «barato». Porque no, esta vez las críticas no fueron hacia los presentadores, esta vez la gran criticada fue la gala al completo. «El cine español está infravalorado (y mucho) en gran parte porque lo vendemos rematadamente mal. Esta gala es un ejemplo. Unos #Goya2018 indignos de las grandísimas obras que se han hecho y que nos empeñamos en ensombrecer. Luego no nos quejemos», aseguró uno de los usuarios de Twitter.