ES NOTICIA
Las Campos

El obsceno derroche y la grosería de las Campos en Miami

La familia Campos viajó a Miami para grabar un nuevo episodio del reality más excéntrico de Telecinco

Las Campos aprvecharon su paso por Miami para encontrarse con Boris Izaguirre - TELECINCO / Vídeos: Camen Lomana sobre 'Las Campos': "Daña mi sentido estético"
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

La familia Campos quiso empezar este 2018 por todo lo alto. Y eso no podía significar menos que irse de viaje a Miami a patearse las tiendas más caras y los hoteles y restaurantes más exclusivos. Telecinco sigue adelante con uno de los realities más polémicos y molestos de cuantos se emiten ahora mismo en la parrilla.

Una vez en la ciudad estadounidense, y tras un trayecto con los habituales roces y desencuentros entre las peculiares presentadoras, se entregaron en cuerpo y alma a visitar los establecimientos más caros de la ciudad. Además, hicieron gala una vez más, como viene siendo habitual, de su mal gusto y su constante chabacanería.

Cualquiera que haya visto el programa diría que a las Campos no les gustó Miami, pues se pasaron medio viaje llamando horteras a las personas que se cruzaban por la calle. Ataviadas con look veraniego, con su pamela y su pareo, las tres presentadoras se pateron una de las ciudades más exlusivas y glamourosas del mundo sin privarse de ningún lujo.

Las Campos visitaron la consulta de un prestigioso cirujano plástico, donde le hicieron varias consultas sobre su aspectos y anunciaron sus intenciones de operarse próximamente frente a las cámaras de Telecinco. Una nueva barrera que a superar por la televisión. Para disfrutar a fondo el viaje, las periodistas se montaron un yate, hicieron un tour por las grandes mansiones, comieron en los restaurantes más prohibitivos de Miami...

Precisamente en uno de esos restaurantes, un extraño se acercó a Terelu para ofrecerle darle un masaje, algo que la Campos no encajó demasiado bien: «Te doy una hostia que te saco las narices». Visiblemente alterada, Terelu se encaró con el masajista, que siguió insistiendo en su propuesta. «Vete a tomar por el culo», le espetó la Campos al hombre que acabó marchándose de la mesa. «Me quedé con ganas de haberle metido un par de ostias y quedarme en la gloria».

En este tono, las Campos estuvieron también en las playas de la ciudad, alabando los culos de los bañistas y comentándolos entre ellas. «Yo si hago eso, me hago pis encima», comentó Terelu acerca de los ejercicios que hacía una mujer en la playa. Entre lujos y obscenos derroches, las Campos dejaron atrás una ciudad que se rindió a su país, y ahora tienen ya la vista puesta en su próximo objetivo: Japón.