arqueología

Hallan en Écija un edificio romano «colosal» de hace dos mil años

Arqueólogos creen que los yacimientos del Picadero esconden la «Pompeya andaluza»

Uno de los estucos decorados encontrados en los yacimientos del Picadero, en Écija
Uno de los estucos decorados encontrados en los yacimientos del Picadero, en Écija - Ángela lora
ángela lora - Écija - Actualizado: Guardado en: Provincia

Los valiosos hallazgos efectuados hasta el momento en el parque arqueológico de la Plaza de Armas de Écija, conocida popularmente como El Picadero, parecen ser sólo un preludio de lo que está por venir. De ello da testimonio el último descubrimiento llevado a cabo en la excavación: los restos de un edificio romano «espectacular», con muros de casi 2,5 metros de alto, y un «extraordinario» estado de conservación, el cual empieza asomar en la franja noroeste del espacio arqueológico.

«La excavación supera cada día nuestras expectativas», afirma el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, quien explica que la estructura hallada parece pertenecer a un edificio público de unos 2.000 años de antigüedad.

Sus «impresionantes» dimensiones y la organización «asamblearia» que presenta hacen pensar en la «sede de alguna corporación de gran importancia», que, teniendo en cuenta el papel clave que jugó la antigua Astigi en el comercio del aceite -recuerda el arqueólogo-, «podría ser una especie de sede colegial o edificio asambleario» relacionado con la industria oleícola.

Los trabajos de excavación que se realizan sobre esta estructura invitan a pensar en un edificio «que puede alcanzar los 200 metros cuadrados», apunta García-Dils, del que sólo se ha excavado hasta el momento «una octava parte».

Este descubrimiento, junto a la larga lista de vestigios encontrados desde que comenzara la excavación del Altozano de Écija en 1999 -entre los que destacan el célebre mosaico romano de la doble cara-, y el «asombroso» estado de conservación de todos ellos, colocan al yacimiento arqueológico del Picadero a un nivel «sólo visto en Pompeya y Herculano», destaca el arqueólogo.

Con la diferencia, no obstante, puntualiza, de que «mientras Pompeya era un pueblo pequeño con pocos recursos económicos, Écija fue la cabeza del convento jurídico astigitano, con gran poder adquisitivo», lo que crea «grandes expectativas sobre lo que podemos encontrar aquí», afirma.

García-Dils explica que todos los vestigios que afloren en la excavación «serán investigados y musealizado», pues, tal y como recuerda, esta zona será el futuro Parque Arqueológico de la Plaza de Armas de Écija, un espacio abierto al público gracias al cual será posible conocer in situ la esplendorosa historia de Écija desde sus orígenes.

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