Más de 16.000 vehículos al día circulan por la actual carretera con carril por sentido y sin arcenes/A.M.
Más de 16.000 vehículos al día circulan por la actual carretera con carril por sentido y sin arcenes/A.M.
Infraestructuras

Una autovía que terminará en un embudo

El proyecto de desdoble de la A-392 se queda a un kilómetro de Alcalá, sin que se realice un nuevo acceso a la ciudad

Alcalá de GuadaíraActualizado:

Aunque lentas, las obras del desdoble de la carretera A-392 entre Alcalá de Guadaíra y Dos Hermanas, están en marcha. Se trata de crear una autovía de dos carriles por sentido en lo que hoy es una estrecha carretera que ni siquiera tiene arcenes. Pero su construcción creará también un embudo, un cuello de botella en el acceso a Alcalá. Aunque estaba proyectada una nueva conexión con la ciudad, no hay presupuesto para ejecutarla.

Si la situación no cambia y el proyecto se amplia, la carretera desdoblaba terminará a un kilómetro de Alcalá, en una nueva rotonda. Desde ahí hasta el núcleo del casco urbano la vía seguirá teniendo un solo carril por sentido y eso a pesar de que ese tramo final se plantea como el de mayor concentración de vehículos, al incorporar tráfico urbano procedente de las urbanizaciones del extrarradio de la localidad. Hay un punto que se presenta especialmente complicado. En una pequeña rotonda confluirá la carretera de Dos Hermanas, la de Utrera y la conexión a través del puente sobre el río Guadaíra con la travesía de Alcalá y el casco urbano. Sólo por la A-392 el volumen de tráfico es de 16.000 vehículos al día.

La Federación de Industriales y Comerciantes de Alcalá (FICA) ha mostrado su preocupación por los problemas que esta situación puede generar y ha pedido que el proyecto de desdoble se complete con el mismo trazado de dos carriles por sentido hasta llegar al final de la vía. De hecho hace ya algunos años se llegaron a expropiar varias viviendas en la zona para dejar espacio a la ampliación del tramo final.

En septiembre de 2015, cuando las obras de la carretera estaban paralizadas por falta de presupuesto y aprovechando la visita del consejero de Fomento, Felipe López, el entonces alcalde de Alcalá, Gutiérrez Limones, anunció que se redactaría el proyecto de ese tramo y que incluso se completaría con la construcción de un nuevo puente sobre el río Guadaíra como nueva conexión con la ciudad en este punto. Una intervención que es por otra parte una demanda histórica de la localidad que sólo dispone de dos puentes para salvar el río que cruza su casco urbano.  Todo ello con la creación de un nudo de acceso. Nada de todo ello ha aparecido en los presupuestos.

En cualquier caso, la obra que se lleva a cabo en la actualidad, tampoco marcha a buen ritmo. Avanza muy lenta, por debajo de lo previsto. FICA así lo constata e indica que de seguir así la carretera no estará acabada en el último plazo fijado, que es febrero de 2018. Sería un nuevo retraso en una historia de nunca acabar. Y es que la obra llegó a iniciarse y estuvo parada durante cuatro años por falta de presupuesto. Tras una amplia movilización social encabezada por los empresarios de la ciudad que entienden que se trata de una obra clave para el desarrollo económico y social de la ciudad, las obras se retomaron, también con retraso sobre la fecha anunciada en principio.

Ahora se supone que el presupuesto no debe ser problema, ya que está consignado. En total son 28,6 millones de euros. Con ellos se trata de solventar una carencia histórica. Las dos localidades más pobladas de la provincia, tras la capital, Alcalá y Dos Hermanas; más de 200.000 habitantes y que están a apenas 9 kilómetros de distancia, sólo tienen esta estrecha y peligrosa carretera como vía de comunicación directa que además da acceso desde ella a infraestructuras clave como la Universidad Pablo de Olavide o el Hospital de El Tomillar.