María de los Ángeles Ballesteros, la nueva concejala socialista, ayer durante el pleno municipal
María de los Ángeles Ballesteros, la nueva concejala socialista, ayer durante el pleno municipal - A. M.
POLÍTICA MUNICIPAL

La cambiante composición del pleno municipal tras 33 meses

Cinco concejales se han ido; dos, expulsados de sus grupos y otro ha abandonado su partido

ALCALÁ DE GUADAÍRAActualizado:

Para seguir la política local de Alcalá en este mandato es necesaria una actualización permanente. Los cambios se suceden en los grupos políticos sometidos a un estado de agitación interna que ha desembocado en dimisiones y expulsiones.

Del total de 25 miembros de la corporación municipal que iniciaron el mandato hace 33 meses, cinco de los ediles que tomaron posesión ya no están y tres de ellos no militan en la formación por la que fueron elegidos.

Ayer tomó posesión una nueva concejal del PSOE, María de los Ángeles Ballesteros, la quinta que se incorpora al grupo municipal tras los correspondientes abandonos de ediles socialistas. A estas alturas, sólo la alcaldesa y otros tres concejales de los que iniciaron el mandato permanecen en la bancada socialista.

Es la consecuencia de la división interna que sufre el PSOE local en los últimos años y sobre todo a partir de la marcha de Gutiérrez Limones, que comenzó el mandato como alcalde, pero que abandonó dejando el puesto a la número 3, Ana Isabel Jiménez. Al poco tiempo salió la número 2, Miriam Burgos, a la que el anterior alcalde hubiera preferido como sucesora.

El enfrentamiento se dilucidó mediante votación para elegir al secretario de la agrupación local. Por un bando se presentó la actual alcaldesa; por el sector limonista lo hizo su hombre de confianza, Rafael Chacón. Estos últimos fueron derrotados y tres concejales que hicieron público su apoyo a Chacón abandonaron.

En Ciudadanos los problemas comenzaron poco después de las elecciones. Eran sólo dos concejales y mal avenidas. La dirección del partido apoyó a la número dos, Rosa Carro y expulsó a la que fue cabeza de lista, Ester Ruiz, que no obstante no renunció a su acta y permanece como concejal no adscrita.

Alcalá Puede, marca blanca de Podemos, quedó desde muy pronto escindido en la práctica en dos grupos. Dos concejales por cada lado. Pedro Nieto y Aticus Méndez acataban las directrices de la dirección local del partido, pero Jesica Garrote y Sheila Carvajal, no. Llegaron a votar en sentido contrario en el pleno.

El intento de unificación terminó con la reagrupación de tres concejales y la expulsión del grupo municipal de la que fue número uno de la lista de Alcalá Puede, Jesica Garrote. También permanece en el pleno como edil no adscrita y además ha creado un partido, Alcalá cien por cien, que tiene intención de presentarse a las próximas elecciones municipales y en el que figuran algunos históricos del PSOE. Eso sin contar que uno de los concejales que salió elegido, renunció antes de tomar posesión.

Izquierda Unida se presentó junto a Alternativa Alcalareña y lograron tres concejales. En enero uno de ellos abandonó las filas de la formación. Grupo y concejal pugnaron por ver si fue antes la dimisión o la expulsión que anunciaron con minutos de diferencia. Tampoco ha entregado su acta y es el tercer concejal no adscrito.

El grupo municipal del PP se mantiene compacto, pero en este caso la división está fuera del Ayuntamiento. La formación celebró congreso local para elegir la nueva dirección de la formación.

Había dos candidaturas, una encabezada por el concejal José Manuel Villanueva y apoyada por los otros cuatro ediles del grupo municipal. Ganó el otro bando con Sandra González al frente. No hay integración y los cinco concejales populares saben que no cuentan con ellos para las próximas listas.

Los dos concejales del Partido Andalucista permanecen en sus puestos y la formación está inmersa ya en otro proyecto político. Para las próximas elecciones se presentará en una coalición denominada Cambia Alcalá y que está formada por los Andalucistas, Podemos y el colectivo Asamblea de Alcalá.