Tres emprendedores han comenzado a llenar de actividad un espacio tan singular como una antigua iglesia mudéjar
Tres emprendedores han comenzado a llenar de actividad un espacio tan singular como una antigua iglesia mudéjar - A.M.
Cultura/Turismo

El reto de crear un referente cultural y turístico en la vieja iglesia de San Miguel

Una empresa ha asumido la gestión del edificio y puesto en marcha una programación de actividades

Alcalá de GuadaíraActualizado:

La iglesia de San Miguel de Alcalá sigue sumando episodios a su rica y azarosa historia. El último lo protagonizan tres emprendedores que han asumido el reto de convertir este espacio en un lugar para la cultura y el ocio enclavado en el barrio del Castillo. Un lugar privilegiado donde se enclava un contenedor fantástico que ellos quieren llenar de ideas, música, danza, teatro y cultura. Una apuesta personal que implica también una profunda transformación para el barrio y para el turismo en la ciudad.

El reto lo afrontan con el nombre común de Endirecto FT. Una empresa alcalareña formada por Lara Cervera, una arqueóloga que ha trabajado mucho en Alcalá y a la que su oficio ha ido derivando progresivamente hacia el turismo y los hermanos David y Guiomar Fernández Troncoso, con amplia experiencia en el mundo del teatro y la gestión de espectáculos.  Tienen en común haber forjado una estrecha relación con el Castillo. La arqueóloga ha realizado las últimas campañas de excavación en la fortaleza y trabaja en ella desde hace años. Los hermanos Fernández, han dado forma ya a tres espectáculos creados específicamente para representarse en distintos espacios del Castillo, como el Patio de la Sima o la Torre Mocha.

En esta aventura disponen de un edificio muy singular. La iglesia de San Miguel es el segundo templo más antiguo de Alcalá, fue levantado para atender a la feligresía del arrabal del Castillo que comenzó a crecer tras la conquista cristiana de la fortaleza. Al despoblarse el barrio cayó en el olvido. Resistieron algunos de sus elementos: dos portadas, y una capilla de hermosa bóveda. A mediados del siglo pasado, con el barrio de nuevo poblado se rehízo incorporando los elementos que habían sobrevivido, fue iglesia durante un tiempo, pero de nuevo dejó de usarse. Luego se desacralizó y hace poco ha sufrido una restauración y transformación que la han transformado en  espacio para la cultura y el turismo.

 El altar se configura como escenario y el coro bajo puede usarse como graderío, pero la disposición permite que se emplee para usos muy diversos. Por ahora ha servido para conferencias, encuentros, conciertos de rock o espectáculos de baile flamenco. El edificio funciona a la perfección y tiene la magia añadida de su distribución en forma de templo. Ha podido verse en los espectáculos realizados hasta ahora, como la puesta en escena de la compañía de Belén Maya, el ciclo de teatro realizado en mayo y junio o «Pórtico» de la bailaora Patricia Guerrero, que se adaptó a la perfección a la peculiaridad del espacio de la antigua iglesia y que demostró el potencial que tiene para las artes escénicas.

Ahora se plantean un paso más, un nuevo reto. Se trata de que el edificio sirva de eje y de punto de partida de actividades que se extiendan por todo el barrio del Castillo, o de San Miguel, como también se le conoce en Alcalá. La noche del 21 de julio habrá una completa transformación del barrio, cuyas calles se convertirán en escenario de diversas propuestas culturales, música, poesía, danza, cante, baile, teatro. Una especie de noche en blanco que tiene además una marcada dimensión social, ya que contribuye a acercar a la población a un barrio sobre el que ha pesado durante años un estigma social, del que ahora comienza a salir. Durante dos horas el público podrá moverse por este espacio siguiendo su propia ruta y sorprendiéndose con las actividades preparadas.

Para el mes de agosto extenderán la animación por las calles del barrio con un espectáculo denominado «Locura de amor», que también tendrá San Miguel como eje. Y ambos meses, en la cercana Torre Mocha habrá representaciones teatrales en un marco cargado de historia y con excepcionales vistas sobre la ciudad.

Pero el proyecto de estos emprendedores va más allá, puesto que aspira a crear alrededor de San Miguel, el Castillo y el barrio  un gran centro de atracción turística que posicione este espacio como un lugar de referencia para los visitantes en el entorno del área metropolitana.

Lara Cervera, está convencida de que Alcalá y en particular el Castillo tienen potencial turístico de sobra, sólo requieren una gestión específica y eso es lo que ellos están dispuestos a aportar. Según explica, se trata de sumar atractivos. La visita al Castillo que puede ocupar unas dos horas, debe completarse con actividades culturales en San Miguel y rematar con un almuerzo o cena en algún establecimiento en el mismo barrio y que a ser posible tenga algún aliciente añadido. La intención, explica Cervera es crear un paquete turístico y moverlo entre touroperadores y agencias, así como atraer a empresas que puedan realizar rutas temáticas en el entorno del Castillo y de todo el cerro fortificado.

Los visitantes foráneos parecen dispuestos a dejarse seducir por la propuesta. Una de las actividades realizadas fue la representación de «El cantar de los Nibelungos», en la que el 80 por ciento del público que llenó el aforo era de fuera de Alcalá, sobre todo de Sevilla.

Pero sólo se trata de turismo. Su idea es que su proyecto también bascule sobre la participación social para, ayudar con todo ello a la cohesión del barrio y  a su relanzamiento social y económico. Un reto a la altura del valor histórico y patrimonial de los elementos que ya están llenando de nueva vida.