Interior del molino de La Mina por el que discurre el agua de las galerías subterráneas
Interior del molino de La Mina por el que discurre el agua de las galerías subterráneas - ABC
Patrimonio

Un tesoro subterráneo que espera ver la luz en Alcalá de Guadaíra

El molino de La Mina, en pleno centro, espera un acceso que lo haga visitable

Alcalá de GuadaíraActualizado:

Si estuviera en la superficie ya sería una construcción interesante, un molino del siglo XV, empleado para la fabricación de pan y por el que aún discurre el agua. Pero a todo ello se suman singularidades como su ubicación subterránea que lo convierte en uno de los pocos molinos hipogeos de España o el suministro de agua tomado de unas galerías construidas por los romanos. Sin embargo, estas peculiaridades no le han valido al Molino de la Mina para que la administración afronte el proyecto de su recuperación y de la creación de un acceso que lo haga visitable.

Esta construcción se ubica en pleno centro de la localidad, en la calle Nuestra Señora del Águila, que toma de él su nombre popular, «La Mina». Está bajo el Teatro Gutiérrez de Alba a una profundidad considerable y con un único acceso desde la calle a través de una pequeña trampilla. En la práctica es prácticamente inaccesible. Las últimas veces que el público ha accedido a él ha sido en grupos muy reducidos, con la ayuda de espeleólogos y bomberos y con medios técnicos para el acceso y la iluminación.

Aquí, bajo tierra, se reproduce el sistema de los molinos de cubo que pueden verse al aire libre en otros puntos de Alcalá y que aprovechaban la fuerza del agua para mover las pesadas piedras que convertían el trigo en harina. Un ejemplo destacado de antiquísima arquitectura industrial. Pero ¿qué hace este molino bajo tierra? Pues aprovechar un recurso y una oportunidad. El subsuelo de Alcalá está surcado por galerías subterráneas cuyas partes más antiguas se remontan a época romana. Su misión era recopilar agua de distintos manantiales y conducirla para abastecer a la ciudad mediante pozos y posteriormente llevarla hasta Sevilla a través de los Caños de Carmona, que tienen (a pesar de su nombre) su origen en Alcalá. Una monumental obra de ingeniería poco conocida. Pero la circulación de esa agua también generaba una fuerza que podía aprovecharse y así se hizo en una gruta natural situada en este punto. El agua movía las piedras y luego volvía al acueducto que funcionaba como desagüe natural. El molino estuvo en uso hasta principios del siglo XX, luego se construyó encima el Teatro Gutiérrez de Alba y cayó en el olvido.

Desde entonces se han planteado varios proyectos para su recuperación. El Ayuntamiento anunció que la llevaría a cabo en 2009. Redactó el proyecto y lo valoró en 548.880 euros. Pero no pasó más allá de los planos. Ahora ha vuelto a anunciar su intención de llevarlo a cabo, pero por ahora no hay fondos. Su intención es pedirlos a la UE en el marco de un proyecto transnacional europeo denominado IDESPOR y que plantea la recuperación del patrimonio industrial de España y Portugal.

El presupuesto de la iniciativa ahora ha crecido hasta más del doble, ya que el gobierno alcalareño lo ha valorado en 1.317.283 euros al tiempo que ha incluido en él la creación de un «corredor verde, con dotación de equipamientos para unir y promocionar como ruta turística los molinos de las riberas del Guadaíra».

En cuanto al Molino de la Mina el planteamiento sigue siendo el mismo que el diseñado hace seis años. El interior de la construcción está bien conservado en general, por lo que solo sería necesaria alguna actuación de consolidación. El grueso de la intervención se lo llevaría la creación de un acceso desde el exterior. La entrada se colocaría aprovechando el ensanche de la calle en este punto, frente al teatro. Aquí se crearía una sala de cristal sobre una plataforma elevada que daría acceso al subsuelo mediante un ascensor. Al bajar del elevador se accederá a una sala con una rampa de pendiente suave que llevará al nivel del molino. Este espacio de circulación se aprovechará para desarrollar una exposición sobre la construcción y su historia, así como una maqueta que permitirá explicar su funcionamiento.

Será necesario crear un sistema de puertas que permita mantener las condiciones de oscuridad y humedad de la sala del molino, que son claves para asegurar su conservación; así como unas pasarelas que eviten que los visitantes pisen directamente el suelo de la gruta con el consiguiente impacto sobre la misma.