Tribunales

La víctima del crimen machista de Alcalá fue golpeada con la tapa de la cisterna mientras agonizaba

Los forenses contabilizaron hasta nueve heridas contusas en la cabeza de María del Águila que le causaron la muerte

El acusado accedió el martes a la sala de vistas con una muleta
El acusado accedió el martes a la sala de vistas con una muleta - Rocío Ruz

Los dos médicos forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla que practicaron la autopsia al cadáver de María del Águila, la mujer asesinada supuestamente a manos de su marido en junio de 2015 en Alcalá de Guadaíra, han declarado este miércoles en el juicio que se viene celebrando en la Audiencia Provincial contra su pareja, Mario Calderón.

Los médicos han corroborado que la víctima presentaba tres heridas punzantes en la espalda, «superficiales» y varios cortes en las manos. Estas últimas lesiones fueron de defensa y se produjeron cuando María del Águila intentó detener las acometidas cogiendo el arma blanca.

Esta declaración de los forenses contradice el testimonio del acusado, quien aseguró este martes que se despertó por la noche, vio a su mujer con un hombre en la casa y al pedir explicaciones fue ella quien le atacó a él.

Además de cortes y puñaladas, la víctima recibió varios golpes en la cabeza con un objeto contundente, compatible con la tapa de la cisterna que apareció junto al cuerpo. La pieza estaba rota en tres pedazos. Los médicos contabilizaron nueve heridas contusas, tres de ellas sufridas antes de que se «rompiera» la tapa de la cisterna y las seis restantes después.

La Fiscalía mantiene los 23 años de cárcel para el acusado Mario Calderón, quien se escudó el martes en la falta de memoria

A preguntas de las acusaciones, los forenses consideran factible, a partir del análisis de los restos mortales, que el acusado hubiera seguido golpeando a la víctima incluso después de que se rompiera la cisterna. Unos golpes que se propinaron con «una gran energía». Los policías que llegaron en primer lugar al escenario del crimen relataron este martes cómo el cadáver tenía la cabeza destrozada.

Las lesiones que presentaba en la cabeza María del Águila fueron las que le causaron la muerte por fracturas craneales y hemorragias internas. Pero los forenses sostienen que no murió al instante sino que sufrió «todas y cada una de las lesiones mientras estaba viva y agonizando»; algo que duró «poco tiempo» dada la «entidad» de las lesiones.

Al concluir la práctica de la prueba, la Fiscalía ha mantenido su petición de 23 años de cárcel para el acusado por los delitos de asesinato y malos tratos habituales, en ambos casos con la agravante de parentesco.

El abogado José María Núñez, que ejerce la acusación particular en nombre de las dos hijas de la pareja, ha solicitado para Mario Calderón 28 años de prisión por delitos de asesinato y malos tratos, retirando el año de cárcel que reclamaba por un delito de amenazas al incluirlo en los malos tratos.

Por su parte, la acusación que ejerce la Junta de Andalucía se ha adherido a la petición de 23 años de cárcel planteada por la Fiscalía; mientras que los abogados de la defensa, Pablo y Luis Salazar, han interesado la libre absolución de su patrocinado.

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