La directora Irene Gómez-Calado
La directora Irene Gómez-Calado - ABC
Cultura

«Hay que atraer al público joven y acabar con los complejos de la música clásica»

La cigarrera Irene Gómez-Calado es una de las directoras de orquesta con más proyección internacional

La Puebla del RíoActualizado:

La directora Irene Gómez-Calado es una de las grandes promesas del panorama musical español. Natural de La Puebla del Río, estudió en el Conservatorio de Música de Sevilla, con tan solo 29 años, ya ha pisado algunos de los escenarios más célebres del mundo

¿En qué consiste exactamente el trabajo de una directora de orquesta?

Básicamente, el director debe aunar las ideas e intenciones de los músicos, tiene que ser capaz de mostrar la idea que tiene sobre la música y hacerla entender a la orquesta como instrumento único y no como músicos individuales. Es como si entre el director y el sonido hubiese un hilo invisible y pudiese moldearlo con sus movimientos, como mover una marioneta. Es por eso que las orquestas suenan diferente según el director que tengan al frente; la partitura puede ser la misma pero la interpretación cambia.

Ha sido la asistente de dirección más joven que ha trabajado en la Scala de Milán, ¿cómo ha sido la experiencia?

Trabajar en la Scala de Milán ha sido el paso más importante en mi carrera hasta ahora. La Scala es sin duda uno de los teatros de ópera más importante del mundo, y nombrarlo es evocar a Giuseppe Verdi. La experiencia de vivir dos meses en ese teatro rodeada de grandes músicos, cantantes y directores ha supuesto un aprendizaje inconmensurable, tanto musical como personalmente.

Y recientemente también ha subido al escenario del Carnegie Hall de Nueva York...

Desde que recibí la invitación a dirigir, pasando por el proceso psicológico, musical y personal que viví hasta estar en esa sala, todo fue especial. Es de esos lugares a los que imaginas asistir a un concierto si estás de visita en Nueva York, pero nunca llegué a imaginar que fuese a dirigir allí alguna vez ¡y además tan pronto! Además, dirigir música de Tomás Luis de Victoria y escuchar el himno de Andalucía en aquella sala fue especialmente emocionante.

Ha estudiado en París. Tras este recorrido por las ciudades más «musicales» del mundo, ¿cómo recuerda sus inicios en Sevilla?

Con mucha ilusión. Tenía mucha actividad musical en la ciudad: estudiaba piano, cantaba en coros, dirigía...Pero pronto empecé a intuir que había algo más de lo que a mi me estaban mostrando; yo sentía que la dirección tenía que hacer fluir la música y no ser estrictamente técnica. Eso fue lo que me impulsó a buscar otras alternativas. Mi formación como músico en Sevilla fue muy completa, pero tuve que salir para formarme como directora.

Es de La Puebla del Río, ¿cómo influyeron sus primeros años y su familia en su vocación musical?

Mis primeros recuerdos musicales son jugando a desfilar detrás de la banda de mi pueblo en pasacalles o procesiones donde tocaba mi hermano mayor. Muy pronto la música clásica fue algo habitual en casa y en mi día a día ya que mis dos hermanos también han estudiado en el conservatorio de música. Mi familia siempre me animó a seguir adelante y valoró las cualidades que tenía para la música.

¿Cómo valora el panorama musical de Sevilla?

En Sevilla tenemos una interesante oferta musical. Los conciertos del CICUS organizados por la Universidad de Sevilla, el ciclo FEMÀS, la Fundación Barenboim-Said, la programación de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla... lo que sigue notándose en la ciudad es la falta de proyección y difusión de estos conciertos: el saber llegar a todos los públicos y, sobre todo, conquistar al público joven. Hay que acabar de una vez con los complejos de a música clásica.

¿Qué planes de futuro tiene?

Acabo de confirmar un concierto con la orquesta 430 de Vigo con un programa de música española: Durán, Turina y Falla que tendrá como protagonista a la cantaora María Toledo en el «Amor Brujo». Además, me encuentro inmersa en la creación de una nueva orquesta internacional que estará integrada por músicos jóvenes procedentes de los países de la cuenca del mediterráneo y que tendrá su sede en Ceuta.