El estado en el que se encuentra el edificio es cada vez peor
El estado en el que se encuentra el edificio es cada vez peor - ABC
URBANISMO

Un edificio de viviendas sociales «amenaza» a sus inquilinos en Tomares

Los vecinos y el Ayuntamiento reclaman a la propietaria, la agencia pública AVRA, que arregle los graves desperfectos del inmueble

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«Un auténtico infierno». Así es como describe Cristóbal Valero, representante vecinal, la situación que viven en la comunidad de propietarios de la plaza de la Cepa, en Tomares. El edificio, propiedad de AVRA, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía, cuenta con graves deficiencias que afectan, incluso, a la estructura de la construcción y que tienen en vilo a los inquilinos.

Sin embargo, a pesar de las numerosas protestas y reuniones con los representantes de AVRA, el organismo público no lleva a cabo las reparaciones que la comunidad de propietarios considera «necesarias y urgentes». La situación ha llegado a tal punto que, desde la delegación de Urbanismo del Ayuntamiento de Tomares, se envió a AVRA, a fecha de 4 de abril, un informe técnico municipal en el que se detallaban los desperfectos que presenta el inmueble y en el que se instaba a «aportar solución a las deficiencias y patologías del edificio en el plazo improrrogable de cinco días».

«Ni siquiera nos han contestado a dicho informe y el panorama es cada vez peor para los vecinos», confiesa Lola Vallejo, delegada de Urbanismo. «Llevamos años intentando que AVRA se haga cargo de las deficiencias que tiene un edificio que es de su propiedad, estamos hartos de escuchar desde la Junta que las viviendas sociales de Tomares son la ‘joya de la corona’ del sistema y no hacen nada por atender los problemas», explica la concejal.

Y es que la situación se remonta, prácticamente, a 19 años atrás, cuando se entregaron las viviendas a una treintena de vecinos. Con el tiempo, algunos de ellos han dejado de pagar las cuotas de la comunidad y el resto se ven impotentes ante la acumulación de gastos y la «desidia» que, asegura Cristóbal Valero, muestra AVRA para reclamar las cuotas. «No hacen nada por que los morosos paguen y los que sí lo hacemos tenemos que pagar la luz, los seguros comunitarios y demás», se lamenta.

Gastos de comunidad

La escasez de fondos de la comunidad hace imposible, por otro lado, que puedan afrontar ellos los desperfectos que presenta el edificio y que recoge el informe municipal, que detalla que «los desconchones dejan al descubierto las vigas de hierro, observándose el avanzado estado de corrosión que afecta al edificio, con el consiguiente peligro para su estructura». Además, los vecinos recalcan que el inmueble ni siquiera está preparado para personas con movilidad reducida y que el propio diseño de la construcción, cuyos pasillos y zonas comunes están a la intemperie, hace que el deterioro sea más rápido y notable.

«Lo único que pedimos es que AVRA reclame las cuotas a los inquilinos que no las pagan, es su competencia», insiste Cristóbal Valero. La delegada Lola Vallejo también destaca que se trata de una comunidad de vecinos «muy comprometida» y que los problemas de convivencia se limita a un par de inquilinos que son, precisamente, los que no pagan la comunidad. «El informe técnico constata que el inmueble necesita una rehabilitación urgente, estamos en una cuenta atrás y AVRA ni siquiera nos ha dado una respuesta», insiste la concejal. Mientras tanto, son los vecinos los que soportan a diario que el edificio en el que tienen su vida «se caiga a trozos».