Se han realizado análisis técnicos para intentar averigüar la causa
Se han realizado análisis técnicos para intentar averigüar la causa - ABC
Salud

Inquietud por un fuerte olor a gasoil en la barriada Guadalquivir de Coria del Río

Más de cien vecinos han sufrido vómitos, mareos y problemas respiratorios en los últimos tres años y el Ayuntamiento sospecha de un «vertido ilegal»

Coria del RíoActualizado:

Los vecinos de la barriada Guadalquivir, en Coria del Río, llevan desde 2015 en un sinvivir. Cada año, después de verano, las calles del barrio se inundan de un pestilente olor proveniente del alcantarillado que recuerda al gasoil y al alquitrán y que se cuela en las viviendas a través de los desagües.

«No podemos seguir así, esto nos está causando problemas de salud a niños y a adultos», explica Celia Romero, una de las afectadas. Pero ella no es la única que lleva semanas clamando por una solución «rápida» que le devuelva el confort a la barriada: más de 200 vecinos han firmado una petición que se ha entregado en el Ayuntamiento de Coria del Río para exigir que se haga algo para terminar con la «insostenible situación»

Y es que la molestia va mucho más allá de un fuerte olor incómodo: un centenar de corianos que viven en esta zona han tenido que acudir al médico por dolores de cabeza, mareos, vómitos y problemas al respirar. «Al principio, hace tres veranos, no lo asociábamos al olor a gasoil, muchos creíamos que sería por el estrés, la entrada del otoño o los resfriados», narra otra de las afectadas. Sin embargo, al ver que los problemas se repetían en muchos hogares, comenzaron a atar cabos y sus sospechas se vieron confirmadas con el parte médico que recibieron muchos vecinos: lo que sufrían es una «intoxicación por las vías respiratorias».

«No sabemos lo que estamos respirando y estamos seguro de que, sea lo que sea, es perjudicial», explican los vecinos. Una de sus principales preocupaciones son los niños, ya que en la zona viven muchas familias jóvenes y hay, incluso, una guardería donde también se cuela el pestilente olor. «Me da miedo que mis hijos estén respirando sustancias nocivas durante veinticuatro horas, hace poco el mayor tenía tos muy intensa que únicamente se solucionó saliendo del barrio», asegura Celia Romero. Y no es la única madre que cuenta casos similares: dolor de cabeza o vómitos o cansancio son frecuentes entre los niños de la zona, unos problemas que han llevado a algunas familias a abandonar, incluso, sus viviendas durante una temporada.

Arqueta manipulada

Desde al Ayuntamiento explican que «están tratando de solucionar el problema por todos los medios» y que ya ha habido una limpieza de las tuberías de sanemiento por parte de Emasesa. Además, se ha realizado una toma de muestras cuyo análisis ha dado como resultado la presencia de Compuestos Orgánicos Volátiles que «no deberían estar presentes en vertidos domésticos y que se utilizan principalmente como aditivos presentes en combustibles», afirman desde el Consistorio.

Por otro lado, la semana pasada se descubrió una arqueta que había sido manipulada y que desprendía un olor muy intenso. «Llamamos a la Guardia Civil pero nos aseguraron que ellos no tenían medios técnicos para tratar el problema», afirman fuentes municipales. Con todos estos datos, y partes médicos de los vecinos, el Ayuntamiento ha enviado una petición a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en la que se pide que se «faciliten las medidas técnicas oportunas para saber cuál es el vertido ilegal» que se está produciendo en el municipio.