El monasterio de San Isidoro del Campo es un Bien de Interés Cultural (BIC)
El monasterio de San Isidoro del Campo es un Bien de Interés Cultural (BIC) - EFE/FERMÍN CABANILLAS

SANTIPONCEMás tiempo y coste de la vigilancia del Monasterio de San Isidoro del Campo: 180 minutos por 81 euros

La Junta la licita por 143.117 para 5.721 horas y el año pasado fueron 143.036 para 5.718

SEVILLAActualizado:

El nuevo contrato de vigilancia y seguridad licitado por la Consejería de Cultura para el monasterio fortificado de San Isidoro del Campo, enclavado en Santiponce bien de interés cultural (BIC) y donde en 2016 fue sustraído todo un paño de azulejos, abarca el periodo comprendido entre abril de este año y abril de 2019, toda vez que la Junta de Andalucía manifestaba meses atrás la posibilidad de desligarse de la gestión de la parte visitable del recinto.

Mientras el último contrato de vigilancia y seguridad de este conjunto monumental contaba con un importe máximo de 143.036 euros impuestos incluidos para 5.718 horas de control y vigilancia correspondientes a todo el año 2017, los términos del nuevo contrato, incluyen un presupuesto máximo de 143.117 euros para la vigilancia del monasterio durante 5.721 horas comprendidas entre el 21 de abril de este año y el 20 de abril de 2019.

El monasterio, recordémoslo, se divide entre un sector propiedad de la Junta de Andalucía y otra zona perteneciente a la Fundación Casa Álvarez de Toledo y Mencos. La parte del monumento correspondiente a la citada fundación nobiliaria fue restaurada hace años mediante fondos autonómicos y a día de hoy, está gestionada por la Junta de Andalucía y es la única zona del recinto abierta a las visitas.

Dicha actuación de rehabilitación y la gestión pública del sector del monumento perteneciente a la fundación nobiliaria responden al convenio firmado en 1991 entre la Junta y la fundación.

En concreto, mediante dicho convenio de 1991, la Junta de Andalucía goza de la gestión de usos de una serie de espacios del monumento pertenecientes a la Casa Álvarez de Toledo y Mencos. Se trata de la iglesia primera y segunda, la sacristía, la sala capitular, el refectorio, la capilla de reservado, el claustro de los Muertos y sus dependencias anexas, el patio de los naranjos y el corral de los conejos, espacios en su mayor parte visitables gracias a su rehabilitación a manos de la Administración andaluza.

Pero a día de hoy, la Administración estudia desligarse de la gestión de la zona del monasterio perteneciente a la fundación nobiliaria y restaurada para su apertura al público. Al respecto, el delegado territorial de la Consejería de Cultura en Sevilla, José Manuel Girela, señala la «obsolescencia» jurídica del convenio firmado en 1991 entre ambas partes.

Según Girela, la Ley Andaluza de Patrimonio Histórico, en vigor desde hace más de diez años, y la Ley 40/2015 de Régimen Jurídico del Sector Público, han dejado «obsoleto» el mencionado convenio de 1991.

No obstante, los colectivos de Santiponce recuerdan que «el 80 por ciento del monasterio es propiedad de la administración autonómica» y reclaman a la Junta que no se desligue de la gestión del monumento y además acometa la restauración de la parte del enclave cuya titularidad ostenta.

El sector del monasterio correspondiente al claustro grande, la torre barroca, las caballerizas, la almazara o la fachada neoclásica, precisamente el sector de titularidad pública, espera una restauración como la ya acometida en el otro sector del monumento.

En ese contexto, la Asociación Centuria Romana-Amigos del Monasterio de San Isidoro encabeza una «mesa» de trabajo creada en Santiponce por los colectivos culturales, expertos conservacionistas y partidos políticos, en defensa del monumento. Dicho grupo de trabajo ha promovido ya numerosas iniciativas, como una manifestación, medidas de difusión del enclave, reuniones con los partidos políticos, instancias ante las instituciones y una recogida de firmas.

Todo ello, en demanda de que la Junta de Andalucía no se desligue de la gestión de la parte visitable del monumento, mejore su conservación y proyección y afronte la rehabilitación del sector del monasterio directamente de su propiedad.