Los voluntarios José María y Pepa
Los voluntarios José María y Pepa - ABC
BORMUJOS

Un sostén emocional para los ingresos hospitalarios en la provincia de Sevilla

El Hospital San Juan de Dios de Bormujos posee un servicio de voluntarios que acompañan a familias y pacientes durante su estancia en el centro

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Proporcionar un sostén emocional para las familias de los pacientes ingresados en el Hospital San Juan de Dios de Bormujos. Esa es la función del equipo de voluntarios del centro hospitalario, uno de los únicos que tiene este servicio en la provincia. «Se busca la humanización en la asistencia, el voluntario es un apoyo para las familias y, también, para los pacientes», explica Juan Romero, el coordinador del sistema de voluntariado.

En total, son más de 50 personas las que dedican parte de su tiempo a ayudar a los demás en este centro hospitalario del Aljarafe procurando ratos de descanso a las familias, aconsejando o, simplemente, acompañando en momentos que no son sencillos para nadie. Una de ellas es Pepa, que lleva 9 años acudiendo entre una y tres veces a la semana a acompañar a los familiares de personas ingresadas. Con formación de auxiliar de clínica, esta ama de casa asegura su labor «es un regalo». «Ellos me dan a mí mucho más de lo que yo les puedo aportar, he aprendido y me he convertido en mejor persona», asegura.

Además, Pepa detalla que el voluntariado como acompañante de planta en el hospital «ayuda a relativizar los problemas diarios». «Cuando llegas aquí es otro mundo, las cosas que nos pasan fuera parecen tonterías y eso te ayuda a formarte personalmente», afirma. Y, aunque al volver a casa procura dejar las preocupaciones a un lado, reconoce que hay situaciones en los que es muy difícil no implicarse emocionalmente. «Siempre recuerdo a una chica veinteañera con ELA (esclerosis lateral amiotrófica) que estuvo varios meses en el hospital y que, a pesar de lo duro que era lo que le estaba ocurriendo, nunca dejó de sonreír. Siempre que tengo un mal día o no soy capaz de ponerme una sonrisa en la cara me acuerdo de ella», relata emocionada Pepa.

La UCI

Otro de los integrantes del equipo solidario que dirige Juan Romero es José María, que rompe por completo el estereotipo de «voluntario de mediana edad»: apenas tiene 30 años y, tal y como él mismo cuenta, llegó al hospital por casualidad. «Tengo formación en psicología y, un día, cuando estaba hablando con una amiga de que quería hacer algún tipo de voluntariado, un médico de este centro me escuchó, así que decidí informarme y probar. Hace cinco meses que estoy aquí», aclara.

Y José María no empezó en un ámbito cualquiera: fue el primer voluntario destinado a la unidad de cuidados intensivos, un lugar donde, según sus palabras, «se encuentran la vida y la muerte» y donde el apoyo emocional es más importante para los familiares. «El primer caso que me tocó fue, quizás, el que más me ha impactado: una mujer de unos cuarenta años que se intentó suicidar y que tenía dos hijos menores. Me afectó tanto que, cuando la subieron a planta, seguí visitándola», relata el joven.

Tanto Pepa como José María recomiendan a todos los que quieran colaborar en dicha causa a que prueben, aunque sea una temporada. «Te llena tanto y aprendes tantas cosas que, sin duda, merece la pena», explican. «Animamos a todos a ayudar, dedicar unas horas a la semana», insisten.

Las familias

Una de las familias que se han beneficiado de este servicio es la de Lola y Rocío Luque, cuya madre, enferma de alzheimer, ha sufrido un ictus y lleva varios días ingresada. «Sin la ayuda de los voluntarios nos sería imposible siquiera salir a desayunar, ya que nuestra madre no se puede quedar sola en ningún momento», aseguran. «Hacen una labor extraordinaria, nos están dando un respiro emocional y físico imprescindible, este servicio debería estar en todos los hospitales», declaran las dos hermanas.

La labor de la Obra Social del Hospital de San Juan de Dios no se limita al acompañamiento hospitalario, sino que abarca otras áreas. En total, se ha atendido a 67 familias de la comarca durante 2017 con dietas de manutención durante la hospitalización para los acompañantes de pacientes con escasos recursos o ayudas en préstamos de material ortoprotésico, entre otras acciones.