Familiares y allegados han acompañado al coche fúnebre a su llegada al cementerio de Dos Hermanas - EUROPA PRESS
Dos Hermanas

Dolor e impotencia en el último adiós a la joven fallecida en el hospital de Valme

Familiares, amigos y allegados han despedido este martes a la joven en el cementerio del municipio nazareno

Dos HermanasActualizado:

Los restos mortales de Rocío Cortés Núñez, la joven nazarena de 25 años que falleció el pasado domingo al quedar atrapada en un ascensor del hospital de Valme, descansan ya en el cementerio de San Pedro de Dos Hermanas. Sus familiares, amigos y allegados la han despedido este martes con una ceremonia religiosa celebrada en la capilla del tanatorio municipal, a la que han asistido numerosos vecinos del barrio de Los Montecillos -donde la joven residía- así como diversos representantes del Ayuntamiento nazareno, que han querido arropar especialmente a los padres, hermanos y marido de Rocío en estos duros momentos.

Minutos antes de iniciarse el responso, la familia ha vuelto a reclamar justicia para su hija, que perdió la vida al quedar su cabeza atrapada entre las estructuras superiores del ascensor cuando iba a ser trasladada a otra planta, tras haber dado a luz por cesárea a su tercer bebé.

En declaraciones a la prensa, los padres han lamentado el trágico accidente ocurrido, un daño «irreparable» que, aseguran, podría haberse evitado, por lo que han reclamado que se encuentre al «responsable» de la muerte de su hija. «Que salga y que esto no vuelva a pasar, porque se ha llevado la vida de un niña de 25 años, que deja tres hijas, una muy pequeñita, de tres días», ha indicado muy afectada la madre de Rocío, María del Carmen Núñez, que cree que los ascensores «no han tenido el mantenimiento adecuado».

El padre de Rocío, Juan Manuel Cortés, ha insistido, por su parte, en que «la sanidad tiene que mejorar y no empeorar, y no se pueden hacer recortes». «Lo normal es que mi hija me enterrara a mí y no yo a ella», ha expresado roto de dolor.

Se trata de una tragedia a la que este martes nadie en Dos Hermanas encuentra explicación. «Es un caso que por más vueltas que se le da no se entiende… Es sobrecogedor, por ese ascensor hemos pasado, alguna vez que otra, muchas personas de las que estamos aquí», lamentaba un allegada a la familia.

Durante el último adiós a Rocío se han vivido escenas de mucho dolor e impotencia. Miembros de Protección Civil han tenido que atender, de hecho, varios desvanecimientos, también durante el responso en el que decenas de personas han arropado a esta familia nazarena. «Era una chica muy vitalista», ha destacado, por su parte, un antiguo profesor que le dio clases, impactado al conocer la noticia.

Desde que el cuerpo de la joven llegara en la tarde de este lunes a Dos Hermanas para ser velado, por el tanatorio nazareno no han dejado de pasar amigos y vecinos para acompañar a la familia en este duro trance. Responsables del área municipal de Bienestar Social han estado asistiendo a la familia durante estas últimas horas, poniendo los recursos municipales «a disposición» de los allegados de la joven. El Ayuntamiento, además, ha decretado este martes como día de luto oficial y las banderas ondean a media asta, en solidaridad con la familia.

Rocío era ya madre de dos niñas, de 4 y 5 años, y acaba de dar a luz a su tercera hija, de nombre Triana, que continúa ingresada en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla por una cardiopatía congénita de la que evoluciona favorablemente.