Manifestación a las puertas del hospital de Valme
Manifestación a las puertas del hospital de Valme - VANESSA GÓMEZ

La juez pide analizar una pieza del motor del ascensor de Valme en el que murió Rocío Cortes

Exige también que se examinen las averías previas que «se hacen patentes en cuatro de los diecinueve partes de incidencia de este ascensor»

SEVILLAActualizado:

La juez que investiga el accidente mortal ocurrido el pasado agosto en un ascensor del hospital sevillano de Valme ha ordenado a los peritos que realizaron un primer análisis técnico que informen si examinaron una pieza del motor objeto de varias averías y reparado por última vez días antes del siniestro. En una providencia del 9 de mayo, a la que ha tenido acceso Efe, reclama a los peritos de Atisae (organismo de control designado por la Delegación de Industria) que en su informe descartaron el fallo eléctrico o mecánico en el ascensor y apuntaron al fallo humano, que amplíen dicho informe «en los términos» que solicita la Fiscalía.

El Ministerio Público solicita en un escrito que «se recabe de los dos peritos de Atisae informe acerca de si examinaron el encoder del motor, objeto de reparación el 7 de agosto de 2017» así como averías previas de esta misma pieza que «se hacen patentes en cuatro de los diecinueve partes de incidencia de este ascensor», destaca el documento.

La Fiscalía describe que el encoder del motor es «un mecanismo que envía información al motor sobre las revoluciones a las que debe funcionar y la velocidad del ascensor» por lo que pide que los peritos determinen si encontraron en esta pieza «alguna anomalía y de qué tipo» y determinen «de qué modo una avería de este mecanismo pudo influir en el comportamiento del ascensor».

Los hechos ocurrieron el 20 de agosto cuando la joven Rocío Cortés era trasladada tras dar a luz a su tercera hija, y cuando se abrió la puerta del ascensor y el celador se disponía a sacarla, se activó con la puerta abierta y subió rápidamente, provocando un impacto por el que la joven murió en el acto.

Según los peritos, desde que el celador llamó por la red interna al centro de control para avisar de la avería hasta que el ascensorista de la empresa de mantenimiento Orona presente en el hospital llegó al lugar del accidente «transcurrieron tres minutos en los que no se tiene constancia» de las actuaciones del ascensorista, que declaró como investigado el pasado 18 de enero.