La comunidad china montó un pequeño altar en el comercio de Jian, en la mañana del domingo
La comunidad china montó un pequeño altar en el comercio de Jian, en la mañana del domingo - EFE

Asesinato en CarmonaClamor en Carmona contra la Justicia por el largo historial del asesino del comerciante chino

En su largo historial delictivo se acumula un centenar de antecentes; fue detenido gracias a la ayuda de unos turistas que fotografiaron la matrícula del coche donde huyó

CARMONAActualizado:

Sábado por la tarde. Miles de carmonenses disfrutan del sábado de feria. El recinto vive uno de sus días grandes. Casetas, atracciones para los más pequeños, bailes... pero lo que no sabían los que allí estaban presentes que cerca de la feria, la ciudad empezaba a escribir una de sus páginas más negras que se recuerdan en los últimos años: el crimen de un comerciante a manos de un delincuente común que arrastra más de un centenar de antecedentes.

Pasadas las ocho de la tarde, Alfonso G.R. entraba en el interior de un comercio chino cercano a la Puerta de Sevilla, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad para el turismo. Uno de estos turistas resultaría, a la postre, clave para el desenlace de esta historia.

En el interior de este bazar chino se hallaba su propietario, Jian Lin Wan, de 51 años, un ciudadano asiático que llegó hace varios años a Carmona. El delincuente cogió una botella de una «litrona» de cerveza y huyó sin abonarla. Rápidamente, el propietario se dio cuenta de este robo y salió detrás de Alfonso G.R, conocido popularmente como «Gonso».

Llegó a gritos que parara y cuando le dio alcance hay un forcejeo entre ambos que acaba con tres navajazos, uno de ello sobre el cuello del ciudadano chino. El delincuente no se detuvo y huyó en un coche hasta la casa de su madre donde se atrincheró durante horas.

Precisamente, uno de los turistas que paseaban por esta céntrica zona se percató de todo y logró hacerle una foto a la matrícula del vehículo en el que huía. Esta foto resultó clave para la investigación y resolución de este caso. Pronto se cotejó con la base de datos y se comprobó que pertenecía a este individuo, averiguándose el domicilio en el que vivía.

Mientras tanto, el herido fue atendido inicialmente en la misma calle, para ser derivado al hospital Virgen Macarena de Sevilla, donde finalmente falleció. Deja viuda y dos hijos.

El presunto autor de los hechos se refugió en la casa de su madre —ésta no se encontraba en ese momento dentro—, donde se montó un dispositivo de seguridad para evitar su fuga. Se mostró muy agresivo con los agentes que rodearon la vivienda, llegando a lanzarles objetos y a amenazarles con dispararles.

Pero no pudo ser detenido hasta que llegó una orden de entrada en la vivienda que tenía que autorizar la jueza de guardia. Si bien esta comentó que hasta primera hora del domingo no estaría lista, al final sobre las 4.30 horas esta orden llegó y se pudo entrar en la casa para su detención.

El operativo en torno a la vivienda estaba formado por varias patrullas de la Guardia Civil, Policía Local, agentes negociadores de la Policía Judicial de Sevilla, Tedax, y miembros del Grupo Rural de Seguridad (GRS). Las autoridades policiales impidieron la entrada de los vecinos a sus viviendas por el peligro que corría al saberse que incluso este delincuente amenazó con detonar una bombona de gas.

A la espera de que pase a disposición judicial, el detenido, de 36 años, se encontraba, custodiado en los calabozos de la Policía Local de Carmona.

El comerciante chino que regentaba este bazar era muy querido por los vecinos de Carmona. Se había instalado en la ciudad hace varios años y vivía cerca del comercio.

Durante la mañana de ayer domingo, varias decenas de ciudadanos, especialmente de origen chino, se postraban ante las puertas del negocio, incluidos sus dos hijos de 23 y 14 años. Muchos de ellos exhibían pancartas exigiendo justicia y otros dejaban flores en un improvisado altar. Una foto pequeña suya recuerda desde ayer este trágico suceso, acaecido en plena feria carmonense.