Los compañeros de Diego Díaz despiden los restos mortales del cabo primero - C. G.
GUILLENA

Los compañeros se despiden entre lágrimas del guardia civil que murió arrastrado por un arroyo en Guillena

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, asiste al funeral de Diego Díaz en la parroquia de Nuestra Señora de la Granada de la localidad sevillana

GUILLENAActualizado:

Cerca de sesenta horas después de que se perdiera el rastro de Diego Díaz en el arroyo Galapagar, en la mañana de este martes el dispositivo de búsqueda hallaba el cuerpo sin vida del cabo primero de la Guardia Civil, quien falleció por ahogamiento.

La fuerza del agua lo arrastró hasta el final del arroyo, en la confluencia con el Rivera de Huelva de Guillena. Tanto este municipio sevillano como el de Antequera, de donde era el agente, han decretado tres días de luto.

Además, en la tarde de este martes quedó instalada la capilla ardiente en el centro cívico de la ciudad y este miércoles al mediodía el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, y el director general de la Guardia Civil, José Manuel Holgado, asistirán al funeral en la parroquia de Nuestra Señora de la Granada.

Asimismo, el pleno del Ayuntamiento de Guillena ha anunciado que iniciarán los trámites para declararlo hijo adoptivo.

Díaz recibirá además a título póstumo la Medalla de la Orden del Mérito de la Guardia Civil con Distintivo Rojo y también la Medalla de Oro de Protección Civil en gratitud a su «heroísmo», según ha señalado el ministro de Interior.

«Es un día triste porque nos ha dejado uno de los nuestros», ha lamentado Zoido durante el Pleno del Consejo de la Guardia Civil que ha tenido lugar este martes en la sede de la Dirección General de la Guardia Civil.