Eusebio José García en la emblemática calle Monjas, junto al convento de las madres concepcionistas
Eusebio José García en la emblemática calle Monjas, junto al convento de las madres concepcionistas - ALEJANDRO HERNÁNDEZ
Lebrija

El convento de las monjas concepcionistas ya cuenta con su historia recogida en un libro

El historiador lebrijano Eusebio José García publica «El Monasterio de la Purísima Concepción de Lebrija» en el 500 aniversario de su fundación

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Para un historiador que ha nacido y vive en una población rural plasmar sobre papel la historia del patrimonio con que cuenta su localidad se convierte en algo esencial, porque entiende que al hacer público los valores patrimoniales extiende el conocimiento sobre su pueblo, sus gentes y cómo han afrontado el devenir histórico. Este fue el planteamiento que rondó la cabeza de Eusebio José García, historiador lebrijano, maestro y guitarrista flamenco de 35 años de edad, en 2009 «cuando finalicé Historia y comprobé la cantidad de patrimonio monumental que hay en Lebrija y lo poco que se conocía dentro y fuera de la localidad», señala a ABC de Sevilla.

Con esta premisa, el joven historiador se puso una meta: contar en un libro la historia del Monasterio de la Purísima Concepción de Lebrija, «uno de los más importantes de la provincia y de Andalucía», que en 2018 cumple 500 años desde su fundación/bendición. «La gran amistad que me une con las monjas me llevó a plantearles el proyecto, de lo que se alegraron desde el primer momento y no han dejando de ayudarme hasta la publicación del libro», puntualiza Eusebio José García. La meta se ha alcanzado y el investigador se muestra orgulloso de su primera obra:«El Monasterio de la Purísima Concepción de Lebrija», publicada por Diputación de Sevilla con la colaboración del Ayuntamiento de Lebrija.

La iglesia de San Sebastián del convento concepcionista ha servido de marco para la presentación del libro, convirtiéndose en el primer evento de la programación de actividades relacionadas con el quinto centenario. Durante la presentación, el alcalde, José Benito Barroso, agradeció al autor el trabajo de investigación y difusión realizado, «un monográfico sobre los orígenes y la evolución del edificio, sobre las mujeres que lo han habitado y sobre la vida conventual, un trabajo que nos acerca a todos este importante elemento patrimonial de Lebrija, en el que confluyen una serie de valores históricos, artísticos y, como no, espirituales».

En 2011, el autor comenzó la investigación consultando los archivos existentes en el único convento de clausura de la ciudad y conociendo todas las dependencias del monasterio, «al que se trasladó la Orden de la Inmaculada Concepción de las madres concepcionistas franciscanas en 1519 pero que fue fundado y bendecido en 1518 con una bula papal de León X», explica el historiador que destaca a nivel artístico y arquitectónico los estilos renacentista y barroco que impregnan fachadas, muros y estancias.

García también valora de forma especial el amplio y rico patrimonio del convento en esculturas, decoración interior y mobiliario, «alguno procedente de otros monasterios exclaustrados como el convento de San Juan de la Palma y el de Santas Patronas, ambos de Sevilla, y del convento de la Encarnación de Arcos de la Frontera». García apunta que parte de ese patrimonio «fue vendido por las monjas para poder subsistir, pero eso no se hace desde hace tiempo al menos desde 1962 cuando desaparecen en los archivos del monasterio las referencias a la venta de patrimonio y constan ingresos por el funcionamiento de un jardín de infancia y por talleres de bordado». En la actualidad, los mayores ingresos llegan por la venta de dulces cuya campaña fuerte se centra en fechas navideñas aunque el obrador mantiene su actividad durante todo el año.

Empresa aceitera

Según la investigación realizada por Eusebio José García, «el convento tenía muchas tierras», antes de las desamortizaciones del siglo XIX, «y funcionaba sobre todo como una empresa aceitera, contando con olivares y molino propio, localizándose su principal mercado, quizás por proximidad, en la provincia de Cádiz». El historiador no descarta que el aceite elaborado en sus dependencias viajara hasta América desde los primeros viajes al Nuevo Mundo. El siglo XIX, recoge el libro, ha sido el más convulso en la vida del monasterio principalmente por la invasión napoleónica, las desamortizaciones de los bienes de la Iglesia y los períodos revolucionarios, «falta mucha documentación de esa época», concreta el historiador.

«El Monasterio de la Purísima Concepción de Lebrija» se divide en cuatro partes o capítulos que van desde la fundación a la actualidad, desarrollando aspectos como la Lebrija de la época de la fundación, las ocho fundadoras, la arquitectura y el desglose funcional del convento, hasta el día a día de las religiosas y su organización administrativa, su economía, el comercio del aceite, el retablo mayor y el sagrario, y una relación de las madres abadesas que han dirigido el monasterio.